Plagiar o no plagiar: esa es la cuestión.

Análisis en 5 puntos del plagio a diferentes niveles y aplicación de soluciones.

Parte 1: DIFERENCIAS ENTRE CREACIÓN DE CONOCIMIENTO Y PLAGIO.

Para iniciar esta andadura vamos a reflexionar sobre el título de esta entrada. ¿Está plagiado? ¿le recuerda a la obra de Shakespeare donde dice:  “existir o no existir: esta es la cuestión”

Pues sí, la inspiración es clara, pero el plagio no tanto.  No sería necesario citar a Shakespeare, pero aun así, vamos a realizar una «cita inversa” acompañada de un breve análisis que nos ayudará a introducirnos sobre el plagio y nuestra forma de citar.  Cuando expreso «cita inversa» hago referencia a buscar la cita después de añadir el texto (truco usado por algunos estudiantes universitarios).

Según D. Leandro Fernádez de Moratin y su traducción en el siglo XIX,  que podemos consultar y  leer aquí, en el acto III escena IV, aparece “Existir ó no existir: esta es la cuestión”, pero según la Wikipedia, polémica fuente de continuos plagios como veremos a continuación, podemos traducirla como ser o no ser, esa  es la cuestión como podemos leer aquí y ubicarla según la misma Wikipedia en Acto III escena I.

Ufff pues ya tenemos el primer caos bibliográfico en escena…y es que debemos tener claro, que el conocimiento se construye con conocimiento, pero eso no es sinónimo para que cada frase debe incluir una cita, más aun cuando al hacerlo, no lo hacemos bien.

¿Mi consejo?, si vamos a citar siempre que sea posible acudir a la versión original que podemos ver aquí o buscar fuentes fiables.Por ejemplo las versiones impresas. A veces internet y la wikipedia los carga el diablo. Lo vamos a ver a continuación.

Parte 2: CUIDADO CON LAS FUENTES. LAS CARGA EL DIABLO.

Seguimos avanzando. ¿Te gusta lo que has leído hasta ahora? ¿quieres incluirlo en algunos de tus trabajos? En caso afirmativo, debes citarlo Puedes copiar un párrafo entero o aprovechar alguna idea, en cualquiera de los casos recuerda añadir la cita. No sólo por ser “legal”, o porque este blog te lo indica en la parte inferior (licencia Creative Commons), diciendo que debes citar al autor, sino además por cortesía.

Pero esta tarea de citar no es siempre tan fácil como parece. Te añadiré un ejemplo. Lee este texto:

“Sólo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan… no formarlos y que se queden”.

Esta frase, según muchos blogs especializados, periodistas o escritores es de Henry Ford. Si buscas este texto entrecomillado “Sólo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan” encontrarás casi 6.000 resultados sin nombrar imágenes, que son otras tantas.

Me gusta la cita. Quise usarla, y quise leer el texto completo o el contexto donde Ford pronunció estas palabras. Quería conocer que decía Henry Ford de la formación, pero no encontraba la fuente, no encontraba bibliografía seria de referencia. Después de buscar y leer, descubro que Henry Ford no dijo nada similar, tal y como me confirmaron posteriormente a través de un email desde la misma Fundación Henry Ford. Aquí podemos leer citas de Ford.  Lo curioso del tema es que si buscas en internet la cita también la verás en imágenes, en artículos de prensa, y un largo etcétera. Dicho de otra forma, a veces, plagiamos mal o plagiamos al que plagia mal que es casi peor. En este caso, si las buscas en inglés, también está mal citada.

Pero no queremos ser malos. Por ese motivo te dejaremos otra cita similar, y que si tiene referencias correctas:

Train people well enough so they can leave, treat them well enough so they don’t want to. Richard Branson. https://twitter.com/richardbranson/status/449220072176107520 @richardbranson

Mi traducción sería: Forma bien a las personas bien para que puedan irse, y trátalas mejor para que no lo hagan.

Parte 3: WIKIPLAGIO

Si has sido mi alumno… has escuchado decir esta frase: “Yo no soy quien para evaluar la Wikipedia” La razón no es otra que la cantidad de veces que los profesores vemos textos de la wikipedia en los trabajos de los alumnos. A beces, es tan facil dieferenciar que esta plajiado como las falta orrógraficas esta lellendo aora. Es tan triste como cierto. Lees un trabajo con más de una falta de ortografía, y una forma de expresarse pésima, y de repente, «milagrosamente» ese trabajo es fluido, correcto y bien estructurado.

No tienes que ser Sherlock Holmes para ver el plagio sin tener que usar Turnitin (ya hablaremos de esta y otras herramientas). Al momento, sigues leyendo y ves de nuevo que llega el caos ortográfico – gramatical. Y entonces empiezas a ver quien es quien a través de las letras. Cuando es el alumno, y cuando la Wikipedia o cualquier otra fuente de plagio-inspiración. Estos alumnos que no se esfuerzan en hacer el trabajo, a menudo tampoco se esfuerzan en leer sus propios trabajos plagiados, cosa que si tenemos que hacer los profesores.

Corregir, evaluar o calificar a la Wikipedia no es mi labor. No me pagan por ese trabajo. Por lo tanto, cuando veo plagio, no sigo trabajando (corrigiendo).

A veces, los alumnos copian hasta con las citas…es impresionante, y claro, después esas citas no aparecen en la bibliografía. Añadimos también que la Wikipedia no es una fuente fiable ni estática, aunque si una herramienta de gran ayuda. Como puedes ver en el apartado primero, la he usado, pero no ha sido mi única fuente.. Por cierto, del tema del plagio con los trabajos del rincondelvago, o patatabrava (o lo que queda de ella), mejor no hablamos.

Te invito a repasar esta «vieja» entrada.

 

Parte 4: PLAGIO ELEVADO AL PLAGIO

Debemos leer. Internet, las TIC y TAC son  espectaculares, pero también jóvenes y a veces inexpertas. Existen libros, estudios, ensayos, etcétera en formato “no digital” que son la base de todo lo digital, pero lo olvidamos… y peor aún, lo manipulamos. Sólo limitarnos a lo digital ya implica cierta manipulación o sesgo.

¿Quién no ha leído la pirámide del aprendizaje? Te lo voy a explicar, según algunos se aprende un 10% de lo que se lee, se aprende un 20% de lo que se escucha (aunque a veces aparece al revés) y así vamos subiendo hasta el 90% que es lo que aprendemos cuando se enseña. Lo puedes encontrar con bonitos gráficos, esquemas o llámalos infografías.

Está genial. Es una buena base para muchas conversaciones o incluso, alguna que otra conferencia, pero no olvidemos que no es cierto, es más, no todo lo que lees en internet es cierto, más lejos aun, mucho de lo que lees en internet no es cierto. Pero vamos a comprobar mediante un sistema correcto de citas y bibliografía que mi afirmación es correcta según algunas personas y fuentes. He localizado en varios lugares que esa información no es correcta actualmente, pero me quedaré con la que más me gusta que es esta tesis doctoral: presentada por Mary Luz Emmanuelle Gutiérrez Restrepo, en la Universidad Complutense de Madrid en 2017 denominada: Accesibilidad no intrusiva en la comunicación audiovisual en la web. En su página 12 de la tesis (41 del PDF) nos lo afirma, y además nos cita su fuente. Si vamos a la bibliografía, podemos localizar con facilidad la página que nos llevaría hasta aquí, que a su vez nos vuelve a citar otras fuentes. Bueno, si quieres investigar aquí tienes tema, y aquí puedes ver la ventaja de citar correctamente. Te permite seguir indagando, investigando, y casi añadiría, te permite seguir aprendiendo.

 

Parte 5: ¿DESDE CUANDO EL PLAGIO? ¿CÓMO PODEMOS EVITARLO?

Lo primero que te comento es que nuevo no es. Es muy antiguo, aquí tienes un vídeo que te narra un curioso caso de antes de 2006. En esta fecha ya estaba hasta profesionalizado. Expertos en plagio te preguntaban que nota querías obtener y te preparaban el trabajo.

Internet, como en otros aspecto ha polarizado el plagio. Por un parte, muchos estudiantes ahora abusan del plagio que hemos comentado en los apartados anteriores, y por otra, las herramientas antiplagio han mejorado gracias a internet. Desde aquella entrada con bastante éxito en número de visitas, hasta el día de hoy, a los profesores nos han equipado con potentes herramientas de plagio como Ephorus o Turnitin.

La solución para evitar plagiar es relativamente fácil. La primera es trabajar, leer, reflexionar, pensar, etc. El plagio, especialmente en estudiantes (aunque también en políticos) implica reducir al mínimo la carga de trabajo. A veces he localizado plagio en trabajos de reflexión de una página, si, si como lo lees… Considero más trabajo plagia que hacer la misma reflexión… lo que a veces me hace sospechar de la capacidad para pensar de nuestros alumnos.

Una vez que asumes la primera norma, las aplicaciones actuales como Zotero y el mismo Word te facilitan las cosas, aquí tienes un vídeo de ejemplo. Con Word de Microsoft, no sólo te gestiona las citas de diferentes tipos (libros, artículos, webs, etc), además te las ordena y te las configura en función de diversos estilos, entre ellos la APA. Además, te genera la bibliografía ordenada alfabéticamente con un sólo clic y la puedes actualizar cada vez que generas una nueva cita. No es perfecta, pero es de gran ayuda.

Si te ha gustado esta entrada, no olvides citarla en tus trabajos, en tu blog, o donde consideres oportuno divulgarla.

En resumen:

  • Primera conclusión: plagio no es apoyarte en ideas de otros. Plagio es hacer tuyas las ideas de otros y no decirlo.

  • Segunda conclusión: sólo existe una cosa peor que plagiar, y es plagiar mal.

  • Tercera conclusión: la wikipedia es muy potente, pero no omnipotente.

  • Cuarta conclusión: es importante leer, investigar, buscar y asumir que no todo lo soluciona la web.

  • Quinta conclusión: muchas veces el plagio implica más trabajo, y siempre peores resultados en tu aprendizaje.

La imagen de portada: Photo by Elijah O’Donnell on Unsplash. No es plagiada. Es de uso libre indicando su autor.

Exigible o deseable con Fundae, el problema del tiempo (moodle). (parte 2)

El objetivo de esta entrada es ayudar a controlar los tiempos de estudio que recomienda Fundae. Se recomienda llegar al 75% en tiempo de conexión de las horas asignadas al curso.
Analizaremos algunos puglins de Moodle que nos ayudan a «controlar» este tiempo sin perder la perspectiva pedagógica.

El tiempo es una de las aristas más vivas del documento de Fundae que hemos introducido en la 1ª parte. Es complejo medir el tiempo de estudio… es complejo hacerlo en presencial, y también en e-learning. Sin embargo, en e-learning tenemos los registros de actividad que nos pueden orientar y también desorientar.

Antes de continuar debemos dejar algo claro: nos lo hemos ganado a pulso. Comprar cursos de 100 horas, que se pueden bonificar en 750 € aproximadamente, y que sin embargo el alumno resuelve en menos de una décima parte del tiempo asignado inicialmente ha sido una práctica más habitual de lo deseable… así que ahora entramos en el campo de lo exigible. El documento lo deja bien claro ya en la definición inicial «al menos deberían estar en torno al 75% de las horas de la acción formativa«, pero por si te quedan dudas se repite en el punto 2.3 y 4.1.

Recurriendo a la recurrida comparativa con la presencial: imparto actualmente sesiones de 3 horas presenciales en la universidad. ¿Cuánto tiempo están los alumnos realmente atentos a mis clases? Es muy difícil de estimar, además, influyen numerosas variables: estilo docente, contenidos y afinidad de estos con el alumno, horario de las clases, actividades que realizas en clase, conocimientos previos del alumno, situación personal del alumno, etc. Lo que puedo controlar es que están allí fisicamente… y en resumen, lo que conseguiremos con analizar los tiempos en e-learning es lo mismo… estar están, pero viendo un partido de tenis, o leyendo el facebook a la vez que visualizan el curso.

Imagen de Sonja Langford

Cuando hablamos de e-learning, como se suele decir (no se cuantas veces lo he leído) se rompen las barreras espacio (no necesitamos estar en el mismo sitio) y tiempo (no debemos estar a la misma hora), pero, la modalidad e-learning tiene una gran ventaja pedagógica (cuando está bien diseñada): se adapta a los ritmos y estilos de aprendizaje de cada alumno.

Siempre recuerdo el caso de una alumna muy destacada profesionalmente (área de medicina). Expliqué como realizar un examen en Moodle en clase. Sabía que algunos alumnos lo entenderían con la explicación presencial y otros necesitaría material de apoyo (vídeo tutoriales). Elegí vídeos de una duración de 20 minutos aproximadamente. Cuando comprobé quien había resuelto la tarea de realizar el examen en casa (modalidad e-learning) observé que algunos alumnos no habían visualizado los vídeos, y otros, como es el caso de esta alumna, lo habían visualizado 10 veces no consecutivas. El alumno no sabía que yo accedía a esos datos, pero, algunos no necesitaron tiempo extra, posiblemente por sus conocimientos previos de informática, y otros más de 3 horas de estudio. Con este ejemplo queda claro: cada alumno aprende a su ritmo en la intimidad que le ofrece la modalidad e-learning.

Siendo sinceros, prefiero mejorar la calidad de mi docencia que refugiarme en que están 3 horas sentados frente a mi, o frente al PC en e-learning.

  • Sigamos avanzando, al hilo del ejemplo anterior añadimos unos registros de ejemplo que además nos vendrán bien para analizar los plugins.  NOTA: Sabemos que los registros de Moodle no son tan didáctico con los registros pero así lo entenderemos mejor:
  • CASO 1
  • 10:00 alumno se conecta.
  • 10:03 alumno inicia vídeo 1 (de 10 minutos)
  • 10:13 alumno inicia lectura de instrucciones de la tarea
  • 10:27 alumno inicia vídeo 1
  • 10:33 alumno inicia lectura de tarea examen
  • 10:53 alumno inicia la tarea examen
  • 13:00 accede al campus a leer un mensaje
  • 13:03 alumno inicia la tarea examen
  • 14:00 alumno entrega la tarea

Tiempo de estudio: 4 horas. 

¿Cuánto tiempo ha estado conectado el alumno? ¿Cuanto tiempo de estudio ha dedicado el alumno? Inicialmente podemos decir que 4 horas: de 10 a 14 (CASO 1). ¿las 4 horas ha estado estudiando?. Pues es muy probable que el alumno a las 11:00 haya atendido una llamada de teléfono, mientras estaba sentado delante del PC, y que no retomara la actividad hasta las 13:00 (CASO 2):

  • CASO 2
  • 10:00 alumno se conecta.
  • 10:03 alumno inicia vídeo 1 (de 10 minutos)
  • 10:13 alumno inicia lectura de instrucciones de la tarea
  • 10:27 alumno inicia vídeo 1
  • 10:33 alumno inicia lectura de tarea examen
  • 10:53 alumno inicia la tarea examen (llamada de teléfono)
  • 13:00 accede al campus a leer un mensaje (fin de la llamada inicia el estudio)
  • 13:03 alumno inicia la tarea examen
  • 14:00 alumno entrega la tarea

Tiempo de estudio: 1 hora y 30 minutos 33 minutos (de 10:00 a 10:33) y 57 minutos (de 13:03 a 14:00).

¿Qué soluciones aplican estos plugins? Pues es sencillo: indicar un margen permitimos entre registro y registro. Si por ejemplo añadimos 60 minutos, el sistema no restará las diferencias entre las 10:53 y las 13:00 al ser más de 60 minutos. ¿Es ese margen correcto? ¿Cuánto más reducimos ese margen obtenemos más exactitud? Dependerá… pues si había una video conferencia de 11 a  13 horas con el campus, en lugar de una llamada, nos hemos saltado 2 horas de estudio y los registros son los mismos.

Vamos a ejemplificarlo reduciendo el margen a 30 minutos (CASO 3).

  • CASO 3
  • 10:00 alumno se conecta.
  • 10:03 alumno inicia vídeo 1 (de 10 minutos)
  • 10:13 alumno inicia lectura de instrucciones de la tarea
  • 10:27 alumno inicia vídeo 1
  • 10:33 alumno inicia lectura de tarea examen
  • 10:53 alumno inicia la tarea examen (llamada de teléfono)
  • 13:00 accede al campus a leer un mensaje (fin de la llamada inicia el estudio)
  • 13:03 alumno inicia la tarea examen
  • 14:00 alumno entrega la tarea

Tiempo de estudio: 33 minutos

Podemos crear otro caso (CASO 4). El alumno, el mensaje que lee a las 13:00 lo hace accediendo desde su smartphone y no desde el PC, por lo tanto, podríamos preguntarnos si la lectura de ese mensaje es o no tiempo de estudio. Si dejamos el margen de 60 minutos entre registros, y no lo consideramos tiempo de estudio tenemos la siguiente situación.

  • CASO 4
  • 10:00 alumno se conecta.
  • 10:03 alumno inicia vídeo 1 (de 10 minutos)
  • 10:13 alumno inicia lectura de instrucciones de la tarea
  • 10:27 alumno inicia vídeo 1
  • 10:33 alumno inicia lectura de tarea examen
  • 10:53 alumno inicia la tarea examen
  • 13:00 accede al campus a leer un mensaje (conexión desde smartphone)
  • 13:03 alumno inicia la tarea examen
  • 14:00 alumno entrega la tarea

Tiempo de estudio: 53 minutos

¿Ahora que hacemos? ¿Qué configuración elegimos? ¿Cómo calculamos el tiempo? En fin, de la misma forma que en mis clases presenciales no puedo medir si los alumnos están o no atento a mis explicaciones con un sistema fiable, tampoco puedo hacerlo en e-learning, aunque tenga cientos de registros. Puedo realizar una aproximación, pero de ninguna forma equiparar horas de estudio con aprendizajes adquiridos.

Añadiría, algo más. En ese proceso íntimo de aprendizaje que facilita la modalidad e-learning, a través de aplicaciones como learning analitycs podemos controlar que ve el alumno en su PC mientras está conectado al campus, pero, atenta directamente a la privacidad. Por ejemplo, un alumno que teniendo el campus abierto está visitando Facebook. En Expoelearning de hace unos años vimos algunas experiencias realizadas en entornos controlados (PC de las escuelas), y con los permisos adecuados para controlar los accesos y aun así quedaron muchas dudas sobre la privacidad del alumno. Dicho de otra forma podemos llegar mucho más lejos, pero ¿debemos?. Evidentemente el análisis debe quedar restringido a los registros del campus, y ser cautelosos en el tratamiento de estos datos. No debemos olvidar que generalmente el alumno usa generalmente su ordenador personal para realizar los cursos en modalidad e-learning.

Los Plugins (para Moodle).

Existen desde antes de noviembre de 2016, por lo tanto, esta afirmación nos muestra claramente que no están destinados a cubrir los requisitos de Fundae. Analizaremos 2 de ellos viendo las ventajas e inconvenientes que resumimos en este cuadro.

USE STATS COURSE DEDICATION
Permite al alumno ver sus propios tiempos Si No
Permite al docente ver los tiempos Si Si
Permite exportar los tiempos No Si (Excel)
Se integra en finalización / insignias /condicionantes No No
Opciones configurables Elevadas

(Incluido eliminar módulos)

Escasas
Idioma Inglés Español
Periodo de estudio 365 Sin límites.
Versión de Moodle soportadas 1.9 y desde 2.2 a 3.2 1.9 y desde 2.0 a 2.6
IMÁGENES

La decisión dependerá en gran medida de la versión de Moodle que estemos usando, el nivel de parametrización que deseemos, si queremos que se tenga acceso por parte de los alumnos etc. Lo ideal es que el alumno pueda ver sus tiempos..,. sobre todo en formación de adultos, por lo tanto, punto a favor para USE STATS, pero también se especifica en los foros de Moodle que COURSE DEDICATION lo ha admitido la administración como válido, tanto a favor para COURSE DEDICATION.

EN RESUMEN: Medir los tiempos pedagógicamente no es recomendable, pero menos lo es aun regalar títulos de 100 horas de estudio sin aprendizaje a cambio.  En el documento que hacemos referencia se ofrece un margen del 75% en adelante. Es más es muy probable que con si el alumno accede a su control de tiempo estos aumentan desmesuradamente. Es una forma de controlar ciertos abusos que nos guste o no es lo que tenemos.

Respecto a las herramientas, las que tenemos por ahora en Moodle las he mostrado. No son perfectas, pero ayudan. Siempre tenemos los registros de Moodle como último recurso y el tratamiento en excel.

Si te ha gustado comparte y deja algún comentario.

 

 

 

 

 

Pedagogos en empresas. Parte 5. ¿Qué hacen?

Pedagogos: estamos a punto de recibir el alta… la terapia finaliza.

¡No te lo vas a creer! el otro día conocí unos pedagogos que trabajan en empresas

Actualmente 144 pedagogos que trabajan en empresas han realizado la entrevista. Si tenemos en cuenta que nuestro objetivo inicial era reunir al menos 20, podemos considerar que la situación, afortunadamente, se ha desbordado, hasta tal punto que la siguiente meta es alcanzar al menos a los 200 profesionales.

El objetivo inicial era reunir material para clases de pedagogía laboral, sin embargo, toda esta información ofrece muchas más oportunidades. Mi más sincero agradecimiento a la estupenda acogida por parte de todos los participantes y lectores.

Leer, resumir y concretar lo que hacen los pedagogos no ha sido tarea fácil, más aun si tenemos presente que la respuesta a esta cuestión «¿Puedes resumir en unas líneas cuales son tus funciones en la empresa?« era abierta. Muchos profesionales han descrito varias competencias, ofreciendo perfiles muy diferentes, por ejemplo, además de diseñar acciones muchos también gestionan planes de formación o realizan tareas de selección. Debemos tener presente que tenemos profesionales que lideran su propia empresa y otros que pertenecen a departamentos de formación junto a más de un centenar de personas. Aun así, podemos extraer algunas conclusiones claras. Algunas de ellas eran previsibles. Analizaremos las 138 respuestas válidas de las 144 entrevistas realizadas. Lo expresaremos como ranking aludiendo a los porcentajes respecto a los totales en 5 categorías principales. Dentro de cada categoría analizaremos competencias afines.

 

1º FORMACIÓN. LIDER INDISCUTIBLE. 76%

El 76% de los entrevistados han relacionado sus funciones en la empresa con la formación. En total 105 pedagogos de los 138 que han contestado a esta pregunta.

1.1 El 46% (de los 105) hace referencia directa a la modalidad e-learning. Posiblemente el porcentaje sea más elevado, pues muchos no lo han nombrado pero hacen referencia a las TIC y cuestiones afines al e-learning. También el 17% de estos 105 profesionales hace referencia directa a Moodle, o otras LCMS para gestionar contenidos. Un reducido número de pedagogos señala la tutoría como una de sus funciones, sin embargo, este papel, según las respuestas recibidas está presente también en la coordinación de equipos de trabajo relacionados con la formación.

1.2 El 43% de aquellos que se dedican a la formación, afirma que realiza diseños de contenidos o de acciones formativas. Algunos se dibujan como editores de texto didácticos. Destacan en este apartado el uso de herramientas de autor para la generación de contenidos, entre ellas las herramientas de Articulate (Storyline, Articulate Studio, etc), herramientas de Adobe (Captivate) o eXelearning entre otras. Un 10% indica que desarrolla labores relacionadas con los certificados de profesionalidad.

1.3 El 36% detalla acciones realizadas con la gestión e implantación de la formación en empresas y otras organizaciones. Se describen planes de formación, detección de necesidades, planes de carrera, gestión del talento, etc. 19 entrevistados señalan directamente la gestión relacionada con FTFE (o FEFE). También existen numerosas menciones a la gestión de a formación con otras entidades.

1.4 El 25% señala a las TIC, y no sólo nos referimos a e-learning, sino a otras tecnologías o metodologías emergentes. Entre ellas destaca la gamificación o programas formativos relacionados con la robótica de empresas punteras en este sector, en este último caso tanto para colectivos desfavorecidos (niños hospitalizados) cómo otros colectivos. Se suman además temáticas muy específicas de formación, como por ejemplo en el sector aeronáutico o de empresas muy conocidas, tal y como señalamos en la Parte 2. También se incluye formación en impresión 3D, desarrollo de APP específicas (aplicaciones formativas o educativas), etc.

1.5 La impartición de la formación cuenta con 13 menciones, pero para temas muy concretos. Entre ellos destacan talleres relacionados con emociones, programas tanto para niños hospitalizados como para profesionales de la salud, o talleres y actividades para la gestión de la búsqueda de empleo.

 

2º ASESORAMIENTO / CONSULTORÍA. 33%

El 33% de los pedagogos consultados dedica todo su tiempo, o parte de su tiempo a asesorar o realizar funciones de consultoría a diversos colectivos. En este caso existe múltiples áreas de actuación. Señalamos en orden de mayor a menor número de menciones.

2.1 De los 35 pedagogos que han señalado que se dedican a acciones de asesoramiento o consultoría, el 31% lo hace relacionado con la búsqueda de empleo.

2.2 En segundo lugar (26%) se sitúa el asesoramiento a empresas. No sólo es un asesoramiento respecto a formación, sino que se añaden otras cuestiones cómo la gestión del talento, etc.

2.3 En tercer lugar (17%) las labores de consultoría, en la mayor parte de las ocasiones en temas relacionados con la formación.

2.4 En cuarto lugar, con porcentajes de menos del 11% se sitúa la asesoría a padres, AMPAS, etc.

2.5 En quinto lugar, asesoría a asociaciones

2.6 En último lugar asesoramiento a escuelas.

 

3º SELECCIÓN / RRHH. 30%

El 30% de los pedagogos afirma que realiza acciones relacionadas directamente con los recursos humanos (RRHH). Esta tarea, generalmente asociada a los psicólogos, también se realiza por pedagogos. En la mayor parte de los casos no nos referimos a la selección de docentes, o de expertos para elaborar contenidos, sino que se ocupa de este capítulo en la empresa.

3.1 22 de los 31 pedagogos que han señalado tareas relacionadas con los recursos humanos especifican que la selección de personal es su principal función. En total el 71% de los entrevistados.

3.2 El 29% (9 profesionales) señalan que su principal labor es realizar tareas vinculadas con los RRHH: apartando soluciones centradas en el factor humano, planes de carrera, planes de incentivos, etc.

 

 

4º DIRECCIÓN / GESTIÓN DE PROYECTOS 25%

Una cuarta parte de los pedagogos entrevistados se dedica a la dirección de empresas o departamentos, a la dirección de proyectos tanto de formación como de otras temáticas, y a la coordinación de equipos de trabajo.

3.1 El 38% señala como una de sus funciones la dirección de proyectos. La mayor parte de ellos hace referencia a proyectos formativos,ocupando una posición de liderazgo en el proyecto.

3.2 El 31% de los profesionales han indicado que su labor es la dirección de empresas. Debemos tener presente como hemos visto en apartados anteriores que muchos pedagogos deciden crear y liderar su propia empresa. Muchos de ellos están representados en este apartado.

3.3 El 31% indica que su papel principal es la coordinación de equipos de trabajo. Como se señalaba en el apartado 3.1 la mayoría de ellos indican que coordina equipos de profesionales cuyo objetivo es la formación, o la educación.

 

5º OTRAS FUNCIONES 20%

 

En este apartado se incluyen otras ocupaciones presentes.

5.1 Entre los 21 profesionales que han indicado que realizan labores diferentes y no enmarcadas en los apartados anteriores destacan 7 profesionales que describen entre sus funciones el marketing o la venta. Es frecuente que empresas dedicadas a la venta de productos didácticos, donde se incluyen libros, juegos o cursos para empresas consideren oportuno contratar a pedagogos como profesionales afines a este sector.

5.2 Dos profesionales indican que realizan tareas en ámbitos hospitalarios. No se incluyen en este apartado aquellos que se dedican a gestión de la formación, sino a aquellos que realizan actividades con personas hospitalizadas.

5.3. Dos profesionales dedicados al trabajo con menores con riesgo de exclusión social.

5.4  Dos profesionales dedicados tareas relacionadas con la gestión de a calidad.

5.5 Dos profesionales dedicados a tratamiento documental.

5.6 Dos profesionales dedicados a la animación sociocultural.

5.7 Un profesionales dedicado a menores de altas capacidades.

5.8 Un profesional dedicado a profesionales del sector de la aeronáutica.

CONCLUSIONES

Existe un amplio abanico de profesionales dedicados a la formación en empresas. La mayor parte de ellos están vinculados al área de formación. Dentro de este área, las tareas son múltiples. La modalidad e-learning y su reciente expansión considero que ha situado a los pedagogos en una posición de privilegio. El diseño y la gestión de la formación son dos de las competencias más demandas.

Sería aventurado afirmar que desde el papel protagonista de los pedagogos en el área de formación emergen otros perfiles profesionales derivados, sin embargo, lo cierto es que las funciones de asesoría o consultoría ocupan la segunda posición.

De la misma forma que los psicólogos, además de realizar las selecciones de personal han estado muy vinculados a la formación en la empresa, es probable que los pedagogos estén siguiendo el mismo camino, pero alternando los factores. Realizar tareas de formación no ha sido incompatible con la realización de tareas vinculadas con la selección de personal.

El emprendimiento también ha facilitado la creación de empresas lideradas por pedagogos. Por otra parte también se sitúan cómo líderes de diferentes proyectos vinculados con la formación.

Por último señalar el amplio espectro de áreas en las que los pedagogos están presentes. Aunque el estudio es discreto, y el número de participantes no es muy elevado, lo cierto es que la muestra incluye sectores muy variados: desde la consultoría a profesionales de la salud, del sector aeronáutico, sector de juegos y el reciente auge de la programación de robots, etc.

¿Trabajan los pedagogos en empresas? Artículo de Educació i Xarxa (Colegio de Pedagogos de Cataluña)

Artículo dedicado a la labor del pedagogo en organizaciones empresariales que analiza las últimas décadas y la evolución en España de la pedagogía laboral.

El Colegio de Pedagogos de Cataluña contactó conmigo, a través de Esther Galicia solicitando un artículo relacionado con la pedagogía en empresas. El resultado final (página 16) es un «formato texto» de mis primeras clases en la asignatura de pedagogía laboral.

 … Toda esta argumentación no ha sido repentina. Me veo en la obligación de admitir al lector que podemos considerarla mi primera clase para los alumnos que han elegido el itinerario denominado “Gestión Pedagógica de las Organizaciones Sociales, Empresariales y Educativas”, popularmente conocido como el de “empresas”…

A buen seguro que muchos de mis alumnos reconocerán frases, citas y bibliografía de referencia que he repetido en varias de las sesiones en la Universidad.

Podríamos afirmar que la pedagogía estaba presente pero los pedagogos estaban ausentes respecto al entorno empresarial

Es una lectura fácil y crítica respecto a la pedagogía en empresas.

Hasta no convencernos nosotros, los pedagogos y especialmente las facultades de educación de nuestro papel en la empresa, difícilmente lograremos que el sector empresarial se fije en nosotros.

Además hace un rápido repaso histórico de la situación de la pedagogía laboral.

“En nuestro país, la investigación específica en organizaciones laborales, identificada en la Pedagogía Laboral, logra consistencia en los años ochenta, momento en el cual surgen las primeras publicaciones sobre educación y trabajo” (ANECA, 2004, pág. 261)

Y en especial, anima al pedagogo a situar la empresa como un horizonte más en su vida laboral.

El papel de la pedagogía debe aportar más dejando atrás un modelo reactivo y llegar a un modelo proactivo donde la formación se convierta en una inversión más que un gasto, donde su principal objetivo esté centrado en las personas que forman parte de la empresa, y finalmente en la sociedad en su conjunto, tal y como se establece en la mayor parte de los manuales de Responsabilidad Social Corporativa.

La revista Educació I Xarxa, es en formato papel y está dirigida a los pedagogos colegiados de Cataluña. También está disponible en formato PDF en su web: http://www.pedagogs.cat/reg.asp?id=239&i&c=52&sc=72&i=ca

Y ahora lo más importante: esperamos tus críticas, comentarios, sugerencias, etc.

Auto diagnóstico de la calidad del diseño de acciones formativas.

Juega con los deslizadores para descubrir la calidad resultante. Reinicia y analiza todas las situaciones posibles. Añade tus comentarios.

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Antes de iniciar la lectura del post te recomendamos que practiques con la aplicación.

El auto diagnóstico no es un modelo matemático. No existe la fórmula exacta para asegurar que una acción formativa de 100% efectiva y eficaz. Sin embargo podemos aproximarnos al modelo ideal contando con los recursos necesarios y explicar distintas situaciones.

Este auto diagnóstico se tiene en cuenta 3 variables principales:

  • Nivel de conocimientos pedagógicos. Podemos considerarlo el eje central, el factor sobre el que se apoyaran los dos niveles siguientes. Los 5 niveles establecidos son representativos, y van desde el nivel más bajo, donde únicamente se desarrollan contenidos sin más objetivo que reflejarlos en un documento, hasta el diseño de contenidos optimizados para facilitar el aprendizaje, que consiguen motivar al alumno, que incluyen actividades, simulaciones, etc.
  • Nivel de conocimientos informáticos. Es análogo a las herramientas de cualquier profesional. Sería difícil en la actualidad plantear el diseño de una acción formativa en e-learning sin contar con los recursos informáticos adecuados, especialmente si la acción formativa tiene apoyo en las TIC. Los niveles varían desde conocimientos básicos en edición de textos y PDF, hasta la edición avanzada en HTML y un amplio conocimiento en estándares de formación (SCORM, Tin Can Api, etc.)
  • Nivel de conocimientos en la materia específica. Desde hace años la concepción de que saber de algo es suficiente para enseñar de ese algo ha quedado atrás. Es necesario conjugar este nivel de conocimientos, con los conocimientos pedagógicos, así como los conocimientos informáticos cuando hablamos de e-learning. El nivel más bajo se ha considerado buscar la información de la materia específica en internet y no tener experiencia alguna, ni conocimientos previos. El nivel más alto, disponer de amplios conocimientos y experiencia suficientes para generar contenidos con fluidez.

Además, añadimos algunos “Puntos extras” que se añadirán si además contamos con conocimientos en diseño gráfico, informáticos y elevados conocimientos en LMS.

Cada uno de los niveles incluyen al anterior, por lo tanto, no se puede alcanzar el nivel 4 si no se domina el nivel 3.

De este modelo podemos obtener algunas conclusiones. Por ejemplo, aglutinar todas las virtudes en un solo profesional es una tarea poco probable. Para el diseño de acción formativa de “Muy alta calidad” se necesita un equipo de profesionales. En numerosas ocasiones un único profesional puede aglutinar elevados niveles de más de una categoría, pero difícilmente de las tres.

Ahora, a partir de estos niveles podemos describir distintas situaciones que se aprecian en el diseño de acciones formativas.

Modelo frecuente de acciones de baja muy calidad.

  • Nivel pedagógico muy alto.
  • Nivel informático muy bajo.
  • Nivel específico muy bajo.

1Modelo»Superpedagógico». La pedagogía lo puede todo.Este es uno de los modelos más habituales en cursos gratuitos de muy baja calidad. Los autores de contenidos con conocimientos pedagógicos, y los mínimos exigibles en informática crean contenidos sin tener conocimientos en materias específicas. Se centran en buscar y «pescar» experiencias en internet. Los cursos realmente son soporíferos, pero posiblemente un reducido número de alumnos estudie este contenido. En general los cursos incluyen exámenes con las respuestas correctas a continuación o estrategias similares que faciliten el apto al alumno. La única exigencia se reduce a presentar los exámenes aprobados, y un par de llamadas del tutor sin más objetivo que dejar constancia. Si hay dudas sobre las temáticas, no se pueden contestar. Este modelo es muy habitual en modalidades a distancia o e-learning de muy baja calidad. Se llega a un acuerdo no escrito de intercambiar títulos (para los alumnos) por incentivos económicos para las organizaciones que imparten los cursos. Es una de las grandes lacras de la formación continua.


 

Modelo frecuente de acciones de baja muy calidad.

  • Nivel pedagógico básico.
  • Nivel informático muy alto.
  • Nivel específico muy bajo o ninguno.

2Modelo «SuperTIC». Filigranas sin sentido.Este modelo es rico en recursos informáticos, pero sin objetivos de aprendizaje claros. Animaciones, vídeos, simulaciones etc. todo un catálogo de recursos informáticos, que se centran más en ser un catálogo de la «potencia» tecnológica que lo avala, pero carente de objetivos pedagógicos. Pueden ser acciones divertidas, pero, que al final aportan poco. Además se quedan en un conocimiento muy superficial y poco práctico. Puedes estar horas aprendiendo algo que realmente no es necesario.

 


 

Modelo frecuente de acciones de baja muy calidad.

  • Nivel pedagógico básico.
  • Nivel informático básico.
  • Nivel específico muy alto.

3

Modelo: «todos los alumnos son torpes»Este modelo, muy presente en presencial, pero también en modalidad e-learning, se centra exclusivamente en el conocimiento de la persona. No nos preocupamos de cómo transmitir el conocimiento. Será el alumno el que se tenga que esforzar. Estos modelos, son poco eficientes. En líneas generales, lo podemos describir como una larga exposición verbal o de lecturas en PDF, y en numerosas ocasiones unas evaluaciones complejas, relacionadas con cocimientos que no se han llegado a transmitir…

 


 

Modelo frecuente de acciones de calidad media.

  • Nivel pedagógico muy alto
  • Nivel informático muy alto.
  • Nivel específico muy bajo o ninguno.

4

Modelo «tecnofílico». Las TIC todo lo pueden.Este modelo se centra en las TIC, y se adereza de conocimientos pedagógicos, pero sin contar con la base: los conocimientos de la materia. Suelen ser cursos vistosos y divertidos. Mantienen la atención del alumnado, pero que no haya dudas… que el alumno no quiera llegar más lejos.. que en ese caso, el curso se cae. Los tutores mantienen muy vivo el curso, pero el aprendizaje no es eficaz.La fuente de información de estos cursos suele estar siempre en internet.


 

Modelo frecuente de acciones de de calidad media.

  • Nivel pedagógico muy alto.
  • Nivel informático básico.
  • Nivel específico muy alto.

5Modelo «tecnofóbico»…. las TIC son una pérdida de tiempo.Son cursos que bien podían estar enmarcados en el siglo XX. Son cursos adecuados, pero pobres respecto a los recursos que tenemos en la actualidad. Las TIC no se ven como una aliado, se ven como un enemigo. Es más, en ocasiones la presencia de TIC es forzada, por lo tanto se desprestigia y se ofrece al alumno una visión parcial. Otro aspecto a tener en cuenta es que cómo un alumno tenga conocimientos en TIC, jugará con ventaja respecto al resto, e incluso respecto al profesor en ocasiones. Los alumnos en general se llevan la sensación de que están en un curso poco actualizado.Suele estar más presente en modalidad presencial.


 

Modelo frecuente de acciones de de calidad media.

  • Nivel pedagógico básico.
  • Nivel informático muy alto.
  • Nivel específico muy alto.

6

Modelo repetitivo. El que aprende lo justifica todo.Este modelo no es menos peligroso… es un modelo que se centra en las TIC, y en los conocimientos del profesional, pero dejan al alumno en un segundo plano. Todo se justifica en base a la torpeza de los alumnos. Es un modelo clásico que se ha utilizado frecuentemente. No tenemos que tener presente a los alumnos, es suficiente con montar el curso… y el que no aprenda, que se apañe como quiera. Es frecuente  el binomio de expertos en el contenido y en TIC, sin contar con apoyo pedagógico, sin embargo, poco a poco, no queda más remedio que aportar conocimiento pedagógico. Sin embargo sin el asesoramiento pedagógico adecuado, las acciones  son pobres, carentes de sentido.


 

Modelo frecuente de acciones de baja muy calidad.

  • Nivel pedagógico muy alto
  • Nivel informático muy alto
  • Nivel específico muy alto

7

Modelo «completo»Este modelo nos asegura una acción de calidad. Debe integrar un trabajo en equipo, pero el resultado suele ser de calidad alta. Nos aseguramos no sólo el aprendizaje de muchos alumnos. Todo juega a nuestro favor. El coste en recursos puede ser alto, pero los resultados son eficaces. Este modelo es el ideal, sin embargo no es demasiado frecuente. Requiere altas dosis de trabajo colaborativo, y de continua revisión y re-adaptación de la acción formativa. Se puede someter a un proceso de mejora continua, es un modelo dinámico a diferencia de los anteriores donde el modelo es mucho más estático.


 

Modelo frecuente de acciones de baja muy calidad.

  • Nivel pedagógico muy alto
  • Nivel informático muy alto
  • Nivel específico muy alto

8

 

Modelo utópico.En pocas ocasiones podemos ver este modelo utópico. En el, además de contar con un equipo de profesionales se cuenta con apoyo en cuestiones de diseño e informático. El curso no sólo será eficaz, sino además eficiente. Suelen ser acciones formativas que conjuga lo divertido con el aprendizaje. El inconveniente de este modelo es el coste elevado de recursos.

 


 

Plagio y antiplagio con Ephorus. Dos pasos más allá de «San Google».

https://www.flickr.com/photos/wwworks/6305470569/
Imagen de: Woodleywonderworks

En septiembre de 2011 publiqué la entrada “Un paso más allá de San Google para evitar el plagio de algunos alumnos: Viper Plagiarism Scanner. Además gratuito.” Ha sido la entrada más leída de este blog con más de 2.500 lecturas.
En aquella época tan lejana en esto de las TIC “San Google” era el recurso más utilizado para localizar el plagio. ¿Cómo? Pues copiando trozos de texto “sospechosos” entrecomillados y buscando en Google. El programa que se presentaba, Viper, era un paso más allá.
La Universidad de Málaga, este año ha incorporado el programa “Ephorus” a nuestro campus Moodle (en la mayor parte de las facultades), permitiendo, por fin, una herramienta integrada que agiliza el proceso. Analizaremos sus ventajas y desventajas.
Ahora, los profesores podemos analizar el plagio con más facilidad. Directamente en el apartado de tareas, nos aparece un porcentaje de plagio y un acceso a un informe más detallado, donde podemos ver con facilidad si se trata de plagio, o de citas. No es una aplicación brillante en su interface, opciones, y demás “florituras” pero cumple su función correctamente. Además, realiza un análisis entre los trabajos de los alumnos que es de gran utilidad para aquellos actos generosos donde un alumno pasa un trabajo al otro, o curiosamente, las mentes se alinean y aparecen las mismas palabras en el mismo orden.
¿Se tiene que evitar el plagio? Podemos encontrar discusiones muy variadas. Desde un “intenso” debate en Forocoches, hasta documentales que describen a expertos que facilitan el acceso a universidades de prestigio en Estados Unidos. No me resisto a añadir algunas entradas en este debate:
Maquineto_tommy escribe en foro coches: “Hola,hoy un profesor nos ha dado por culo con el tema de hacer un trabajo y copiar demasiado de google,se ve que hay un programa que tienen que se llama Ephorus que se chiva cuando y de donde has copiado, ¿alguien sabe algo?
¿como evitarlo,se puede hacer el PDF como foto en vez de texto?”
Recibe varias respuestas, algunas de ellas eliminadas por su lenguaje, pero que quedan reflejadas como citas:
“Puto vago, currate el trabajo con tus palabras.”
“Solo espero que estés en una universidad privada y sea tu padre el que cargue con el coste de tu ¿formación?. Porque no veas la puta gracia que me haría que estuvieras en una universidad pública, que financio yo con el 50% de mi trabajo para que inútiles de 20 años estén atechados otros 4 o 5 años jugando al mus y tocándose los…”

Pero que no se preocupe el lector, que esta historia tiene un final feliz: Maquineto_tommy escribe:

“Al final me he currado el trabajo que para colmo he tenido que recurrir a fuentes de información en inglés, 25 horas me ha costado, seguro que el profesor en 10 minutos se lo lee, porque es un despreocupado y así van las cosas, no es capaz de solventarte una mísera duda en el robotstudio ABB, pero claro luego los alumnos tenemos que hacer megatrabajos, en fin, pena de tiempo que podía haber utilizado en otras asignaturas importantes.”
No deja de rondar mi mente la crítica de Dewey al proceso de educación, donde el alumno no se orienta al aprendizaje, sino que se orienta casi en exclusividad a satisfacer a su profesor.
Al inicio de mis clases, insisto a los alumnos para que no hagan plagio. Las razones son muchas. La primera de ellas es que debemos considerar el plagio como una estafa de carácter académico. La segunda, y posiblemente más importante que la primera, es que el plagio dificulta el aprendizaje. No me pongo a favor del alumno, pero si la docencia no provoca aprendizaje, entiendo, pero no justifico artimañas de esta índole.
Dejando atrás la eficacia docente, está claro que si el alumno, en lugar de esforzarse en confeccionar un trabajo, se esfuerza en buscarlo de otro, modificarlo y copiarlo no está desarrollando su aprendizaje. Sarcásticamente les informo a mis los alumnos universitarios que sólo corregiré trabajos de alumnos matriculados, y en la lista no está ni la Wikipedia, ni el Rincón del Vago (que nombre tan apropiado).
Desde la perspectiva del profesor, si realizas el esfuerzo de leer más de 100 veces trabajos diferentes pero de la misma temática, corriges mediante rúbrica, y te esfuerzas en aportar además de la calificación numérica, comentarios específicos para cada trabajo, es muy “doloroso” analizar trabajos copiados.
Aunque Ephorus es muy útil, en más ocasiones de las deseadas no es necesario acudir a ningún software. Lamentablemente la ausencia de faltas de ortografía, o una narrativa brillante, o incluso, en aquellos menos avispados, el formato del texto (tamaño y tipo de letra), o citas bien estructurada que nos están en la bibliografía delatan que el trabajo tiene mucho de copia/pega, y poco de trabajo intelectual.
Prefiero un trabajo mal hecho, a uno bien hecho de otra persona. Es más, mi función mediante la evaluación es justo esa: que el alumno mejore.
Ventajas de Ephorus:
– Su integración respecto a las fuentes con Turnitin (software de referencia).
– Calidad del informe, analizando las fuentes, el porcentaje y su localización. Esto permite distinguir con claridad entre plagio y cita. La frontera entre ambos a veces es una línea muy delgada.
– Análisis de pares, entre los alumnos de una misma facultad, clase, etc.

Modelo de informe detallado.

Desventajas
– Tiempo de espera si no está configurada correctamente la tarea.
– Limitaciones respecto a los formatos. Por ejemplo, a diferencia de Turnitin no accede a Power Points ni a otros formatos más recientes, como Prezi o cualquier otro modo de presentación.
– Requiere para la comprobación de estos formatos que el profesor los exporte a un formato compatible (por ejemplo PDF) y los vuelva a subir.

Este último punto puede sorprender, pero, permito a los alumnos la presentación de sus trabajos en distintos formatos, como por ejemplo blogs, vídeos, o cualquier otro modo de presentación. Esta libertad no se contempla desde Ephorus. Puede ser fácilmente salvada solicitando a los alumnos que entreguen además del formato deseado, una versión de su trabajo en PDF.
Conclusiones: En la búsqueda de generar aprendizajes en los alumnos el plagio es un gran inconveniente. Debemos evitarlo, pero no sólo con herramientas “detectivescas”, sino con un proceso de aprendizaje adecuado, que sea motivador, y que evite la tentación y favorezca el trabajo bien realizado. Esto es una utopía que debemos perseguir. Debemos ser críticos cómo docentes cuando nuestros alumnos consideran el plagio como una salida válida para superar la asignatura, más aun cuando lo consiguen.

Cuando los alumnos se convierten únicamente en clientes

fraudeHace unos años en un curso impartido por una prestigiosa organización, sobre temas de implantación de sistemas de calidad en organizaciones educativas, se reunían como alumnos directores de centros, gestores de otras organizaciones relacionadas con el aprendizaje, y jefes de estudio. Los profesionales que impartían en curso eran auditores de reconocido prestigio y dilatada experiencia en auditorias, implantación de sistemas de calidad, etc.

Tras las presentaciones de rutina, la primera afirmación realizada al iniciar el curso, decía algo así: Las modificaciones de la nueva norma ISO acentúan el papel del cliente. Un avispado alumno, interrumpió y pregunto: ¿quiénes son los clientes en mi centro educativo?, la respuesta del auditor fue firme: los alumnos. Esa respuesta supuso un mal inicio. A partir de ese momento, la acción formativa entró en proceso de barrena. Había voces que decían que los clientes además de los alumnos eran los padres, otros añadían que la comunidad, y otros, en general afirmaban que era la sociedad en general. Incluso de afirmaba que los alumnos nunca podían ser clientes.

Los docentes cometieron un error: Iniciar una acción formativa sobre la implantación de una norma de calidad que pone su enfoque en el cliente y sin embargo, no ser capaces de reconocer a dicho cliente.

El curso tenía de duración de dos semanas intensas (mañana y tarde). Llegar a consenso en esta cuestión respecto a alumno-cliente ocupó dos días, y aunque la herida no llegó a cerrarse, el curso continuaba. Entre otras razones, casi todos los alumnos habíamos dejado nuestros puestos de trabajo, y nos habíamos desplazado desde distintas ciudades del territorio nacional hasta la capital para realizar el curso.

Al final, el curso fue una experiencia muy positiva. Me atrevería a decir que como clientes quedamos satisfechos, pero como alumnos no tanto. Aun así, aquel largo debate despertó en mi muchas inquietudes que he tenido presente en mi trayectoria profesional y sobre las que aun, en la actualidad, tengo serias dudas.

Las instituciones que se dedican a enseñar (formación para el empleo, universidades, o escuelas entre otras) debemos tener muy claro quién es nuestro cliente, estemos o no sometidos a sistemas de calidad. En muchas ocasiones, situar correctamente al cliente puede ayudarnos a entender nuestro fin.

La complejidad de descubrir quien es el cliente, se hace más compleja cuando más se acerca a la madurez el individuo. Si compartimos que la educación, y en especial el aprendizaje es un proceso que está en continuo desarrollo durante toda la vida, el análisis de quien es el cliente puede ayudarnos a descubrir muchos errores.

– escuela. ¿Quien es el cliente? Cuanta más corta edad tiene el educando, más claro está que el cliente no es el mismo educando. La idea de cliente en educación es compleja, pero podemos llegar al consenso siguiente:  en la etapa escolar el principal cliente es la sociedad en su conjunto teniendo presente al alumno, sus compañeros, sus padres, su entorno, la sociedad y la administración competente. Pero ya aquí empiezan los peligros, aunque el educando apenas llegue a percibirlos. Por ejemplo, se sitúa en ocasiones como clientes a nacionalismos gracias a la fácil manipulación que permite el proceso educativo en estas etapas. Sólo esta cuestión, ya es objeto de numerosos debates. ¿Educamos en español o catalán?. La educación secundaria es una etapa de tránsito, pero las diferencias del enfoque cliente se perciben más claramente en la etapa Universitaria.

– universidad.¿Quien es el cliente? El alumno es adulto, y por tanto, se considera también como cliente. Por ejemplo, si hay asignaturas optativas, este cliente puede buscar la opción más económica de esfuerzo, en lugar de la más adecuada a su perfil o capacidad, o la que más aprendizaje genere. No nos debe sorprender. ¿Qué podemos esperar si los alumnos han accedido a una titulación en  función de una número (calificación) que resume todo su proceso educativo y en muchas ocasiones es ajena a sus interese vacacionales?. De la misma forma, este alumno – cliente tenderá en muchas ocasiones a seleccionar a los docentes más «suaves», las asignaturas menos exigentes, etc.

Pero afortunadamente, en esta etapa también hay más clientes presentes y de peso. Se debe atender a las exigencias normativas que establecen un número de asignaturas troncales de carácter obligatorio, un número de creiditos, etc. En estos casos la balanza se inclina más hacía el papel de alumno y debe superar los mínimos para alcanzar su titulación. En este punto también nos extenderíamos si consideramos que posición ocupan los alumnos respecto a su posición de clientes en Universidades privadas respecto a públicas, o incluso en los títulos de postgrado respecto a los grados, o entre distintas facultades de una misma Universidad. Si debemos destacar la insatisfacción actual de un cliente muy importante: la sociedad en general, y el tejido empresarial en particular que consideran que la preparación universitaria no se orienta al mercado laboral.  Hay un grave peligro, y es que la Universidad se oriente casi exclusivamente al cliente – alumno y a los requisitos administrativos dejando atrás al cliente principal: la sociedad como ocurre en la siguiente etapa.

– formación continua. ¿Quien es el cliente? Durante la etapa más larga del individuo, la etapa laboral, se desarrollan numerosas acciones formativas, la mayor parte de ellas gracias al sistema de Formación para el Empleo (FTFE) y otras organizaciones y administraciones que ofrecen formación continua. Esta etapa es la más reciente, en comparación con madurez que tiene el sistema escolar, o el sistema universitario. En la actualidad todos entendemos que la formación es un proceso continuo. Pobre de aquel que piense que lo que  aprendió en la Universidad o en la Formación profesional es suficiente para desarrollar toda su vida profesional si necesitad de actualizar sus conocimientos. Sin embargo, esta etapa  tiene un grave peligro: convertir al alumno en el único cliente del proceso de aprendizaje. Un ejemplo son los cursos de la FTFE donde sólo supone beneficio económico para las empresas que organizan los cursos aquellos alumnos que superan el curso. Dicho de otra forma, si el alumno no supera el curso, la empresa no se beneficia. Este genera una situación perversa:  el alumno cliente se contenta en muchas ocasiones por alcanzar la titulación, aunque no haya aprendizaje, la empresa que organiza el curso se lleva su incentivo económico al aprobar al alumno. El círculo se cierra, y un tercer cliente, la sociedad que estaba más presente en la etapa escolar, menos en la Universitaria, en esta etapa está ausente. ¿Y qué ocurre con la administración? En líneas generales no han sido  capaces de ser clientes exigentes, ocupando una posición testimonial. Sólo en ocasiones donde la situación llega a ser escandalosa, como por ejemplo cursos sin alumnos, pero que sin embargo aparecen alumnos aprobados. Pero no hay que esperar a situaciones tan delirantes. Un ejemplo es la reciente proliferación de cursos a distancia. Hay cursos, muchos cursos a distancia que tienen manuales horrorosos, pero este hecho carece de importancia pues al final de ese manual aparece el examen y la hoja de resultados. Es más, cuando más malo es el manual, más se tenderá a recurrir a realizar los exámenes sin mirar el manual y recibir el título pertinente… eso si, los tutores llaman periódicamente, preguntan cómo va la cosa, y con esto y el examen la justificación es plena. Nuestro cliente, la sociedad, nosotros mismos, aquellos que apuestan por la adquisición de competencias, por la formación durante toda la vida, etc. paga 5 € por hora de curso y alumno. No vamos a entrar en cómo se calcula el número de horas, además tampoco tiene mucho sentido si apenas nadie lee los manuales. Si por el número de páginas (no creo que haya otro indicador) el alumno se estima que tarda en leer el manual 50 horas, entonces cada curso tiene un coste de 250 €. Si conseguimos 10 clientes, tenemos unos ingresos de 2.500 € por cada edición. Si conseguimos 10 ediciones, podemos alcanzar los 25.000 €. ¿Cuántos alumnos de los 100 que hemos añadido en el ejemplo habrán leído el manual? ¿cuántos de los que lo han leído habrán aprendido algo? ¿supone algún beneficio para la sociedad? Lo único que tenemos claro es el coste. Hay quien considera estafa añadir alumnos ficticios, yo también considero estafa este sistema de titulaciones a distancia. El sistema de formación continua ha llegado a tal perversión que el aprendizaje ha quedado relegado a un tercer o cuarto puesto. En primer lugar, obtener situaría obtener beneficios (se haya generado o no aprendizaje), en segundo lugar que los alumnos obtengan un título (se haya generado o no aprendizaje), y en tercer lugar, me atrevería a decir que las administraciones puedan publicitar cuanta formación se desarrolla en nuestro país (se haya generado o no aprendizaje). Si esa formación, realmente aporta poco, mucho o nada a la sociedad queda muy atrás. El alumno, peligrosamente, se convierte únicamente en cliente, y deja de ser alumno.

¿Qué soluciones se proponen?. Hay muchas, pero yo arrimaré el ascua a mi sardina. No concibo a nadie ejerciendo la abogacía sin ser abogado, no concibo a nadie ejerciendo la medicina sin ser médico, o la psicología sin ser psicólogo, ¿Cómo es posible que el aprendizaje se realice sin expertos en aprendizaje? ¿Quiénes son los expertos en aprendizaje?. Desde mi perspectiva, no carente de cierto sesgo, considero a los pedagogos como los profesionales adecuados.

En un encuentro reciente de personas que trabajan en la formación continua, atendí no sin estupor a muchas afirmaciones que se realizaron, respecto a la mala gestión y la burocracia de las administraciones, a la compleja madeja legislativa, a las dificultades del sector, y un largo etc. En ningún caso, nadie habló de la pedagogía, del aprendizaje, o de la eficacia de su acción en la sociedad. Todos querían satisfacer al cliente administración, al cliente destinatario de la formación, y elevar sus beneficios sin tener presente en ningún caso a la sociedad como cliente. Tal vez lo dieran por hecho, o que quedaba en un cuarto lugar. Lo peor, es que esto es visible desde hace años. Los casos de estafa son por alumnos irreales, o cursos inexistentes, pero ¿cuanto queda todavía para alcanzar el nivel donde los cursos inocuos en aprendizaje sean considerados también como estafas? ¿Cuánto hasta que se considere que exista una relación directa entre el aporte de la inversión realizada a la formación y la sociedad?

En un mundo ideal, los clientes serán alumnos cuando la educación les facilite una capacidad crítica suficiente para no tolerar cursos que sólo te aportan un título sin que ello suponga aprendizaje o utilidad alguna.

Recientemente me entrevisté con un propietario de varios centros de enseñanza, muy curtido por los años en la formación, y posiblemente imputado en el caso Edu. Le comenté la opción de disponer de pedagogos en práctica en su empresa. Su respuesta, en parte provocada por el orgullo ante el desconocimiento de quienes son los pedagogos, y que tenían que ver con su empresa fue la siguiente: de acuerdo, pero yo ya tengo un economista.Por último, añado este debate sobre los recientes casos de estafa:

La misma estafa es cobrar por un curso que no has impartido, que cobrar por un curso en el que los alumnos no han aprendido.

fraude-mundo-paisDe los que hemos realizado cursos bonificados, subvencionados o popularmente denominados “gratis”, es difícil que ninguno nos hayamos encontrado con situaciones similares a las que narro a continuación. He «CLASIFICADO» además este tipo de estafas:

  • ESTAFA DEL TÍTULO ERRÓNEO. Han realizado un curso con un título que nada tiene ver con el contenido del curso. Por ejemplo, vas a un curso denominado “Internet aplicado a la venta” y el profesor, descubre que sus alumnos no saben nada sobre internet, y el curso se centra en conceptos básicos de internet. Los objetivos iniciales del curso se olvidan y se sustituyen por otros.
  • ESTAFA LITERARÍA. Han realizado un curso a distancia, con un contenido en formato libro, aburrido, monótono, y resultado de un ctrl-c ctrl-v, que posiblemente ni el mismo profesor se haya leído… pero, se encuentra la “feliz” sorpresa de que al final del manual, aparece el examen con las respuestas correctas en la siguiente página. Algunos, pero pocos, pero que muy pocos, no miraran la respuesta, y dejan el libro para leerlo más tarde, cuando tengan más tiempo. Posiblemente todavía esté en las estanterías sin leer.
  • ESTAFA HORARIA. Han realizado un curso de 80 horas, que sin embargo, no le han dedicado más de dos tardes. En este caso, incluso algun alumno puede llegar a pensar que es “superdotado”. Sin embargo, recuerdo que los cursos se «cobran» en función del número de horas.
  • ESTAFA TECNOLÓGICA / JAMONERA. Han realizado un curso que sabía que no le servía para nada pero se ha dejado llevar por la promoción. Me explico, si haces un curso te regalamos una Tablet, o un reproductor de DVD, o un jamón, o incluso un cheque regalo de centros comerciales.
  • ESTAFA DESPROFESIONALIZADA. Han realizado un curso presencial, y han observado que la persona denominada “docente” no tiene formación como docente, es más en ocasiones no tiene ni formación sobre lo que pretende formar. Al final, como sabemos que cobra poco y mal, y los partes de firmas de días anteriores están junto al parte del día… y bueno, quien firma un casillero firma tres.

A lo mejor, estos ejemplos pueden parecer alarmistas, sensacionalistas, oportunistas o que sencillamente quieren obtener una sonrisa del lector, sin embargo, voy a añadir un caso más que expuso D. Alfonso Luengo Álvarez-Santullano, Director Gerente de la Fundación Tripartita, en las 1ª Jornadas Profesionales de la Formación. Una empresa Sevillana llamó a su suegra que regenta una farmacia ofreciéndole montarle una página web para la farmacia a cambio de simular que realizaba un curso. http://youtu.be/2-293c3wCNI?t=41m (minuto 41) ESTAFA DE INTERCAMBIO.

Pero ¿qué tiene esto que ver con la pedagogía? Posiblemente muchas respuestas están en varias entradas publicadas en este blog. Pero las repuestas también las adelantaba en las mismas Jornadas el Director Gerente de la Fundación Tripartita: “Hemos pasado mucho tiempo hablando de dinero y muy poco hablando de formación y de calidad”

No puedo estar más de acuerdo con él. Ahora queda logar un gran reto, establecer que requisitos tiene que tener una formación de calidad, y ese reto, para ser superado, necesita del apoyo pedagógico.

Considero muy acertado hacer esfuerzos para eliminar la estafa económica, pero esta está muy vinculada a la calidad de la formación. Si conseguimos un sistema transparente respecto a la financiación, debemos iniciar en paralelo un esfuerzo en mejorar la calidad, y para ello, es indispensable profesionalizar la formación, en especial desde la perspectiva pedagógica. De nada vale que no nos estafen regalando páginas web o reproductores de DVD si los cursos siguen sin cuidar la relación entre aprendizaje y expedición de títulos, si los cursos siguen superándose sin que exista un mínimo aprendizaje a cambio. En definitiva, no solo hay que profesionalizar la gestión, además hay que profesionalizar el proceso de aprendizaje, y los profesionales de la educación, y por tanto del proceso de enseñanza aprendizaje deben tener un papel protagonista.

Por otra parte, los profesionales de la educación, entre ellos destaco a los pedagogos, debemos tener en el punto de mira profesional el ámbito de la formación. Lamentablemente ni el sector de la formación cuenta lo suficiente con la pedagogía, ni la pedagogía contempla plenamente en sus perspectivas su actuación en la formación.

Afortunadamente, tanto los Planes de Bolonia, con la incorporación de nuevos itinerarios cercanos a la formación empresarial a las titulaciones de pedagogía, como la aparición de normas como la Norma UNE 66181:2012, o la presencia cada vez más destacada de sistemas e-learning y su necesaria gestión pedagógica, y como marco un cambio legislativo en el sistema de formación profesional auguran una mejora en la calidad de la formación, que pasa indiscutiblemente por una mejora en la transparencia, tanto económica, como pedagógica.

La misma estafa es cobrar por un curso que no has impartido, que cobrar por un curso en el que los alumnos no han aprendido.

 

Código de buenas prácticas en la formación para el empleo. 1ª edición.

tumblr_n0hpv6uow11st5lhmo1_1280Código de 10 buenas prácticas para empresas que realizan formación para el empleo.

Principio básico: Tu función social es mejorar la empleabilidad, y con ello, contribuir a mejorar la sociedad. En la mayor parte de las ocasiones, la formación que realizas está financiada con el dinero de los trabajadores o con ayudas públicas. La formación es necesaria para el crecimiento económico.

1º Cuenta con el asesoramiento de profesionales de la formación. No es suficiente con saber, además hay que saber enseñar. Los docentes deben tener conocimientos pedagógicos suficientes o contar con el apoyo de los profesionales adecuados.

2º No uses enfoques orientados únicamente al lucro. Usa metodologías orientadas al aprendizaje. Enviar libros a distancia con el examen resuelto, o regalar una tablet con el único objetivo de conseguir alumnos son prácticas que pueden dar fruto a corto plazo. Sin embargo a largo plazo sólo consiguen desprestigiar a tu sector en general, y a tu organización en particular. Las actividades formativas deben ir orientadas a facilitar el aprendizaje (principio básico). Es lícito que te lucres en ello, pero no es lícito que estafes. Si no facilitas el aprendizaje, pero si regalas una tablet, estás estafando.

3º Estima la duración de las acciones correctamente. En especial en modalidad no presenciales. En líneas generales hay generosidad en la asignación de horas para un curso, sin embargo, en otras ocasiones esta generosidad se convierte en una herramienta para lograr mayores beneficios a cambio de nada (a más horas más ingresos). Cursos estimados en 50 horas, se pueden hacer en una quinta parte del tiempo.

4º Actualiza los contenidos. La formación continua es muy efímera. Busca contenidos que puedan ser flexibles a los cambios.

5º A veces, en función del sistema en el que esté enmarcada la formación, si un alumno no supera la acción formativa no se recibe incentivo económico. Esto puede llevarnos a que los requisitos para superar una acción formativa sean mínimos, puesto que a mayor número de aprobados, mayores ingresos. Debes preocuparte por buscar medios para reducir el número de alumnos no aprobados (cursos atractivos, participativos, amenos, útiles, etc) y evitar usar estrategias no lícitas para aprobar a los alumnos. Un profesional te puede ayudar. Las evaluaciones no sólo se limitan a exámenes.

6º Las ratios establecidas generalmente son razonables, y parten de enfoque pedagógico para alcanzar una formación de calidad. Sobrepasar estas ratios incide directamente en un descenso de la calidad de los cursos. Utiliza diversos perfiles para mantener ratios razonables (expertos, tutores, animadores, docentes, dinamizadores, etc.)

7º Cuando propongas cursos a alumnos u organizaciones, atiende a las necesidades básicas de formación. Si consideras que un curso no es adecuado para los alumnos, comunícalo al alumno o a la organización. Esta acción demostrará tu profesionalidad.

8º Realiza continuas revisiones de los contenidos de tus cursos. Conoce la opinión de tus clientes (ya sean alumnos u organizaciones) mediante mecanismos de retroalimentación sobre el curso (encuestas, entrevistas, cuestionarios, etc.). Estas opiniones te ayudarán a mejorar tus productos y a ser más competitivo.

9º Debes tener presente al aprendizaje colaborativo. En ocasiones, en los cursos tendrás un grupo de profesionales, que además de aprender pueden aportar mucho. Utiliza esos recursos en beneficio propio, y en beneficio de los propios alumnos. Los modelos de enseñanza actualmente son más multidireccionales.

10º Diseña cursos que se acerquen todo lo posible a la realidad. El desarrollo de casos prácticos, simulaciones, resolución de problemas, etc. favorece el interés de los alumnos, y mejora el aprendizaje. Huye de los cursos que se limitan a lecturas de aburridos textos y exámenes insulsos.

 

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Imagen By Francisco Casero

Las plataformas e-learning han muerto… y los pedagogos no hemos ido al entierro.

No me he resistido a utilizar un título llamativo, populista, y extravagante que posiblemente sea capaz de captar la atención más de uno. Pero el objetivo de esta reflexión es otra muy distinta.

(Los paréntesis son utilizados «sólo» para traducir terminología pedagógica.)

Después de años de gestión de plataformas (sistemas de aprendizaje), de creación de cursos (procesos de enseñanza – aprendizaje), tutorías (acción tutorial), y formar a formadores de muchos ámbitos, esta apasionante mundo del e-learning (o teleformación, o aprendizaje on-line, etc.) no deja de sorprenderme… y la ausencia de profesionalidad… (profesionales de la formación y/o de los procesos de aprendizaje) tampoco.

Ahora, parece que las plataformas e-learning han muerto. Existe la idea de que no podemos adaptar el modelo de aprendizaje al campus virtual… sino que tenemos que adaptar el campus virtual al modelo de aprendizaje. Pero con que soltura hablamos de modelos de aprendizaje. Es cierto que Moodle, antes de la explosión de la Web 2.0 ya se situaba en el modelo de aprendizaje constructivista pero yo lo he usado como profesor de Universidad, como docente en empresas, como diseñador de acciones formativas, en acciones presenciales, semipresenciales, y virtuales, también en asignaturas universitarias, en acciones de formación continua (o formación para el empleo) en acciones de carácter privado, para estudiantes, para trabajadores, para desempleados, para alumnos con un alto nivel cultural y otros de bajo nivel cultural, y un largo etc. y no me he visto obligado en ningún caso a adaptarme al modelo constructivista. Es más, es adaptado las herramientas que he tenido a mi alcance a los objetivos de las acciones formativas, y a uno o varios modelos de aprendizaje.

Desde que inicié mi andadura profesional con Atutor hace más de 15 años pasando por campus como Moodle (y sus derivados), WebCt y su reencarnación en BlackBoard Learn, hasta otras opciones de diseño “exclusivo” he tenido claro que la calidad de la docencia y el modelo de aprendizaje poca dependencia tiene (o debería tener) con el campus. Me he cuidado de no ser ni “tecnofílico” ni “tecnofóbico”. Tiene más que ver con el los alumnos, los contenidos, los objetivos, la metodología didáctica, la evaluación, y un largo etc. de elementos de carácter pedagógico. Por supuesto, que a mayor conocimiento, a mayores medios, a mayores recursos, posiblemente mejor producto (o servicio). Pero el campus, y las herramientas internas o externas a este no dejan de ser herramientas que debemos adaptar al modelo de aprendizaje. Y desde mi punto de vista, y desde otros expertos de reconocido prestigio, tendemos a la “tecnofilia”.  No adaptamos los recursos existentes al modelo de aprendizaje, sino que supeditamos el modelo de aprendizaje a las modas tecnológicas… y eso es peligroso. Al final convertimos las acciones en un escaparate de virtudes tecnológicas de última generación, mientras el objetivo (que el alumno aprenda) queda en un tercer o cuarto lugar.

Y si el lector duda… vamos a realizar una pregunta: ¿cuántas novedades conoce en el ámbito del aprendizaje? ¿cuáles son las últimas novedades en teorías del aprendizaje? Y ahora, hágase la misma pregunta respecto a las últimas novedades tecnológicas. ¿No cree que debe existir un mayor equilibrio?  ¿No cree que si usamos sólo novedades tecnológicas tendemos a perder el norte?

Pienso a menudo en experiencias con excelentes profesores, que no sabían nada de nuevas tecnologías, pero con los que ha aprendido mucho, en contraposición con “excelentes” cursos de impresionante repertorio tecnológico y tutores virtuales del copia y pega mensajes para todos que no me han enseñado nada, donde para aumentar el beneficio, se amplían las ratios o incluso se contratan “teletutores” como si de telmarketing abuisivo se tratara.

Pongamos un ejemplo: la norma de calidad UNE 66181 no me dice que campus debo utilizar, ni que tecnologías, me dice que metas de carácter pedagógico debo alcanzar (y hasta que modelos de aprendizaje). Eso sí, en esta norma se hace un esfuerzo por evitar la «jerga pedagógica», y añadimos términos como factor de asimilación, y usamos términos pedagógicos (como la tutoría) cuando no nos queda más remedio.

Pero claro, entre que los pedagogos o profesionales de la formación, en ocasiones vemos este mundo desde lejos, muy desde lejos y además parece que nos sobra el trabajo… o los ámbitos de actuación (pues a este le hacemos poco caso… y al ámbito laboral también poco hcaemos poco caso). Por otra parte como la formación se mercantiliza a ritmos desorbitados, no paran de aparecer cursos, y creadores de cursos, y herramientas para crear cursos que desde mi punto de vista no hacen otra cosa que intentar paliar un gran defecto… y es la falta de pedagogía, en productos pedagógicos.

Con todos mis respetos no tengo interés en participar en un webinar al que recientemente he sido invitado para aprender en unas horas a crear un curso con éxito. También regalan un ebook de 13 páginas (contando portada pero con ausencia de bibliografía), que contiene un videotutorial, te recomiendan el uso de un software (por cierto de carácter genérico, no de creación de contenidos) y poco más. Todo un repertorio de tecnologías (webinar, ebook, videotutoriales, etc) pero sin nada de pedagogía.

En Junio de 2012, titulaba una entrada de la siguiente forma: “Cuanto más conozco las plataformas elearning, más consciente soy de su irrelevancia respecto a los procesos de enseñanza aprendizaje en e-learning”. No era mi intención predecir su muerte… es más su muerte considero que puede llegar a ser irrelevante. Mi intención era poner por encima el aprendizaje, y las herramientas como su apoyo. Sin embargo, una de las desventajas de tener cada vez herramientas más innovadoras es que su uso eclipsa su objetivo final cuando este es el aprendizaje.

Conferencia Lorenzo García Aretio

¿Que tiene de bueno la web 2.0? ¿Que ventajas? ¿Que inconvenientes? ¿que repercusiones pedagógicamente? El artículo vinculado en enlaces, es interesante. Este sería un breve resumen personal:

  • Artículo excelente. Partiendo de un análisis histórico de la educación a distancia, detallando numerosos estudios comparativos entre la educación “cara a cara”, y la educación a distancia, el autor llega a conclusiones que implican la educación a distancia actual, donde se incluye la modalidad elearning y b-learning. Se añade numerosas fuentes de interés, así como definiciones (como software social). Realiza un descripción de los problemas más actuales de la modalidad elarning, partiendo de la experiencia de la educación a distancia, y analizando como estos problemas son resuelto actualmente por software social, entre otros. Destaca la importancia del diseño pedagógico por encima de las tecnologías (o artefactos) que utilicemos.

Jornadas Salidas profesionales de los pedagogos.

cartel
Cartel de las Jornadas

En el día de hoy, como ya hace un par de años, desde la Universidad de Málaga, se ha solicitado mi participación en las Jornadas Salidas profesionales de los pedagogos.

Mi ponencia, la podéis ver pulsando aquí

La grabación en el canal Uma, a partir del minuto 32

Vídeo

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