La neurociencia y la pedagogía «neurodisfrazada»

Foto de Glen Carrie en Unsplash

Entrada dirigida a pedagogos y otros profesionales de la formación.

Se abren nuevos horizontes. Los conceptos mente (pedagogía) y cerebro (neurociencia) están más próximos que nunca. La neurociencia es joven y con gran potencial. La pedagogía está más curtida y experimentada (con más experimentación acumulada). Estás características tan diferentes pueden ser la combinación idónea para ofrecer un gran impulso a los procesos de enseñanza – aprendizaje.

Pero ¡cuidado!, si nos acercamos a la neurociencia a través de diversas fuentes podemos apreciar que vivimos un momento que denomino “neuromoda”. Este momento disfraza grandes mentiras, y alienta a muchos manipuladores a crear confusiones y enfrentamientos entre pedagogía y neurociencia. Muchos de ellos disfrazan de “modernos principios neurocientíficos” lo que en realidad son principios de la pedagogía clásica.

Tratemos algunos ejemplos. A pesar de la percepción limitada y errónea del cerebro que corresponde al Siglo XVII, Comenio, considerado por muchos el padre de la didáctica, afirmaba principios  pedagógicos fundamentales, que algunos disfrazan adecuadamente de neurociencia para mejorar su popularidad. Veamos un ejemplo y que el lector se quede con la cita que le guste más:

  • Según Comenio (Siglo XVII) “Todo lo que a la hora de aprender, produce contento refuerza la memoria.”
  • Según la neurociencia (Siglo XXI): “Todo lo que a la hora de aprender, produce contento refuerza la memoria.”

¿Qué material didáctico pagaríamos más caro? ¿el que se apoya en ideas pedagógicas del siglo XVII o el que se apoya en los últimos avances de la neurociencia?. La respuesta es clara: los «avalados» por la neurociencia. Es más, según confirma Stix (2018) muchos expertos en neurodidáctica intentan evitar las exageraciones con fines publicitarios de los resultados de sus investigaciones.

Y es que después de poner mucha ilusión considerando la neurociencia como un nuevo aliado para mejorar los procesos de aprendizaje, especialmente en personas adultas, he descubierto mucho humo, he tenido que eliminar mucha paja para discriminar quienes quieren sacar partido vendiendo viejas recetas como “neuronuevas» de los avances reales de la neurociencia respecto a los procesos de aprendizaje.

“no deberían ser los neurocientíficos quienes propongan teorías pedagógicas ni soluciones mágicas a los problemas educativos supuestamente basadas en el funcionamiento cerebral, sino que su papel, como mucho, sería el de sostener o justificar las teorías pedagógicas que ya existen”

(Carballo, A. 2019)

Debemos llegar a lecturas más serias que nos llevan a vislumbrar un futuro prometedor gracias al combo neurociencia – pedagogía, y llegados a ese punto advertiremos que queda  aún queda un largo camino por recorrer.

…los estudios en neurociencia no pretenden, ni deben pretender en ningún caso, sustituir las tareas y las propuestas pedagógicas. La neurociencia nos dice cómo funciona el cerebro en cada caso y qué correlación tiene su funcionalidad con las diversas actividades mentales, y la pedagogía desarrolla estrategias educativas adaptadas a las diversas situaciones para sacar el máximo provecho del funcionamiento del cerebro, como ha hecho hasta ahora –pero ahora posiblemente con más datos, puesto que puede utilizar, y debería aprovechar, las que aporta la neurociencia.

(Bueno, D. 2018)

Mientras tanto, seguiremos recibiendo «neuroconsejos» que a poco que analizamos descubrimos que en muchos casos son teorías pedagógicas con siglos a sus espaldas, pero apropiadamente neurodisfrazadas:

“… otro consejo de los neurólogos a los pedagogos: cuanto de formas más variadas se transmita la información, tanto más anclada queda en la memoria a largo plazo”

Cualquier profesional de la formación que lea este consejo entenderá que este consejo no nuevo… es un principio pedagógico básico. Pero la cita sigue así:

“… se aprende con tanta más facilidad cuantos más sentidos intervienen”

Ya sabes, si eres docente y usas la voz, la pantalla o tienes la opción de lograr que alumnos experimenten conseguirás mejores resultados de aprendizaje, tal y como afirmaban entre otros Rousseau, Montessori o Freinet. Estoy seguro que en este punto se entiende la ironía… pero la cita sigue para añadir el lazo a esta afirmación:

«… puesto que las neuronas se comunican por impulsos eléctricos…» (Friedrich, G. y Preiss G., 2018).

Yo cuando doy clases me preocupo optimizar el aprendizaje de mis alumnos, pero como no puedo medir los impulsos eléctricos me conformo con mirar sus caras. Nada neurocientífico, lo admito, pero fundamentado en teoría pedagógicas y experiencia acumulada.

Siendo serios, frases de este tipo describen principios básicos del proceso de enseñanza – aprendizaje que ya han demostrado numerosos autores hace siglos, incluso cuando se atribuía al corazón la facultad de pensar y no al cerebro. Y así se leen y escuchan muchas ideas “neuromanipuladas” que sólo dañan la estupenda relación que debe existir entre pedagogía y neurociencia.

Por lo tanto dejaría la siguiente reflexión:

  • 1º La pedagogía debe considerar la neurociencia como un aporte esencial. Hace 3 décadas ya se afrimaba que la pedagogía estudiaba la mente y la neurociencia el cerebro (Burunat y Arnay, 1987). Gracias los avances recientes, la diferencias entre mente y cerebro se reducen, por lo tanto neurociencia y pedagogía cada vez están más cerca. 
  • 2º La neurociencia se centra en procesos de enseñanza aprendizaje, pero sería erróneo considerar que la neurociencia es la solución al problema educativo, dado que considerar la educación como un sistema exclusivo de enseñanza – aprendizaje es un error grave. 
  • 3º Si a pesar de conocer algunas soluciones al problema educativo (centradas o no en postulados de la pedagogía clásica) hasta ahora los profesionales de la educación no hemos conseguido aplicarlas en siglos a problemas educativos, debemos advertir a los neurocientíficos que tengan presente esta dificultad: no sólo se trata de encontrar la solución, también debemos plantearnos cómo aplicarla para que sea eficaz. Todos sabemos muchas soluciones para frenar el cambio climático: la dificultad está en la aplicación de dichas soluciones. 
  • 4º Debemos pensar que la neurociencia actualmente no es la solución a todos los problemas, pero no lo es especialmente en casos particulares. 
  • 5º La neurociencia utiliza a menudo la experimentación animal, para llegar a conclusiones que me atrevería afirmar que son erróneas o al menos podemos catalogarlas de presuntuosas. Por ejemplo (y es real) colocar unas gafas para que unas lechuzas jóvenes vean el mundo al revés, medir el tiempo de adaptación y después repetir el ejemplo con lechuzas menos jóvenes para comprobar de nuevo el periodo de adaptación y afirmar que como el tiempo de adaptación de las lechuzas menos jóvenes es mayor, concluimos que el adulto (referido a personas) no aprende tan rápidamente como el niño. Esta y otras afirmaciones similares son cuando menos presuntuosas respecto a su aplicación a humanos. Por ejemplo, no estaría muy de acuerdo en este postulado Rita Montalcini, Premio Nobel que afirmaba “A los cien años, tengo una mente que es superior a la que tenía a los 20, gracias a la experiencia”. 

Para terminar, damos un repaso histórico muy superficial de la relación entre autores clásicos y la neurociencia que he encontrado en diversos textos:

Siglo XVI. Erasmo de Rotterdam decía que no debemos sobrecargar a los alumnos de contenidos, a veces menos es mejor y que quien aprende sin miedo aprende con éxito.

Algo que han confirmado los neurodidácticas en 2008: el miedo dificulta al aprendizaje (Westerhoff, N., 2018)

Siglo XVII, Comenio: “Todo lo que a la hora de aprender , produce contento refuerza la memoria.”

La neurociencia dice: cuanto más positivas sean las emociones que desencadena el aprendizaje, con mayor facilidad se almacenará en la memoría … de forma más sencilla (Westerhoff, N., 2018)

SIglo XVIII. Rousseau. Los niños son curiosos por naturaleza, y afirma que lo mejor es que aprendan con problemas concretos extraídos de su mundo de experiencias.

La neurociencia ahora propone que para aprender matemáticas se usen piezas de arquitectura (Westerhoff, N., 2018).

Siglo XIX. Pestalozzi ya adelantaba en el que el aprendizaje ideal era con cabeza, corazón y mano.

La neurociencia afirma que el cerebro conjuga pensar, sentir y actuar

Siglo XX. Vigotsky propone el «habla interna» como herramienta para que el cerebro lleve a cabo sus funciones ejecutivas.

La neurociencia confirma que nuestra capacidad lingüística está compuesta por un gran número de procesos mentales que nos posibilitan la comprensión y la producción de los enunciados lingüísticos.

Siglo XX. Montessori señala que el juego espontáneo de un niño es la escena fundamental para entender como se aprende por iniciativa propia.

La neurociencia nos señala que una atmósfera distendida, confiable, que permita el juego son premisas fundamentales para desarrollar la curiosidad, y la creatividad.

Fuentes para seguir aprendiendo:

Vídeos:

Libros:

  • Bueno i Torrens, D. Neurociencia para educadores. Octaedro. Barcelona. 2018.

Revista Mente y Cerebro. Cuadernos M yC, nº 20, (monográfico) 2018. Barcelona. 

  • Westerhoff, Nikolas. La neurodidáctica a examen
  • Friedrich, Gerhard y  Preiss Gerhard. Neurodidáctica.
  • Herrmann, Ulrich. Bases cerebrales del aprendizaje
  • Stix, Gary. Técnicas para la estimulación del aprendizaje.
  • Sanmartí Puig, Neus y Marchán Carvajal, Iván. La educación científica del siglo XXI: Retos y propuestas

Artículos

«Gamificando» en Moodle. 5 Consejos para iniciarte.

Ha llovido mucho desde que Froebel (Fröbel), pedagogo alemán del siglo XIX, considerara el juego como una herramienta útil para el aprendizaje. En su libro La educación del hombre publicado en 1826 escribía:

El juego es el más puro y espiritual producto de esta fase de crecimiento humano. Es a un mismo tiempo modelo y reproducción de la vida total, de la íntima y misteriosa vida de la Naturaleza en el hombre y en todas las cosas.

Sus ideas influyeron en el pensamiento de otros pedagogos como Montessori o Pestalozzi. No vamos a recrearnos históricamente, pero tampoco es apropiado indicar que el juego como estrategia para favorecer el aprendizaje se ha inventado hace 15 años. Sólo con pasear por cualquier guardería descubriremos que no es cierto. Afortunadamente para la gamificación llevamos mucho andado en esto de los juegos educativos.

Podríamos haber elegido el ejemplo de la juguetería en lugar de la guardería pero la gamificación se acerca más al tipo de juguetes que podemos encontrar en una guardería. Estos juegos y juguetes están orientados educativamente, sin embargo, en jugueterías podemos ver juegos a veces no orientados y en ocasiones opuestos a fines educativos. Eso si, todos los juegos y juguetes tienen un denominador común: su orientación lúdica.

Para definir la gamificación partiría de la definición de juego de la RAE: “Hacer algo con alegría con el fin de entretenerse, divertirse o desarrollar determinadas capacidades.” Mi definición de gamificación sería casi la misma, donde dice “o” yo lo cambiaría por “y”. Por otra parte centraría la capacidad en el aprendizaje. Quedaría este resultado:

“Gamificación: Hacer algo con alegría con el fin de entretenerse, divertirse y desarrollar aprendizajes.”

¿Qué implica «gamificar»?. Requiere dar una vuelta de tuerca más a la creación de contenidos didácticos, al diseño de acciones formativas, pero partiendo de una ventaja:. cualquier actividad que sea entretenida y divertida favorecerá el aprendizaje. No sólo es diseñar actividades divertidas, o que faciliten aprendizajes, es hacer las dos cosas a la vez. Ahora toca remangarse y diseñar para afrontar este reto pedagógico.

Desde un blog, no me atrevo más que a ofrecer unos mimbres para diseñar acciones formativas. Espero que puedan ser de ayuda para orientar o inicia a más de uno.

1º diseño de las insignias.

Las insignias son pequeños logros alcanzados, representadas por iconos que nos recuerdan a los escudos de la época medieval o las medallas deportivas. Para crearlas puedes usar cualquier programa de diseño. Sin embargo, si no tienes conocimientos, o no tienes mucho tiempo te sugiero que visites: https://www.openbadges.me. Desde esta página puedes generar con facilidad numerosas insignias que te serán de gran utilidad para la gamificación… no sólo para Moodle, sino para cualquier otra actividad.

Te añado algunos ejemplos:

 

 

 

 

 

 

2º Moodle, insignias y etiquetas.

Imagen 1

Imagen 2

Si te mueves un poco con Moodle seguramente conoces las etiquetas (imagen 1). Los usamos para añadir títulos o rótulos en los cursos de Moodle. Pueden contener imágenes y textos. Hasta aquí todo normal. Seguro que te estás preguntando ¿dónde esta la gamificación? Pues mi propuesta es que uses las “Restricciones de acceso” de estas etiquetas. Más información aquí

Por ejemplo, añado una insignia (de las diseñadas en el punto 1) para aquellos que lleven un buen ritmo del curso. Si el curso dura 30 días, y tiene 10 actividades premiaremos a todos los alumnos que hayan realizado 5 actividades antes del día 15. Por ejemplo insignia por mantener el ritmo adecuado. Para ello programamos si el alumno tiene superadas las actividades 1, 2, 3 4 y 5 antes del día 15 se muestra esa etiqueta. Mientras no cumpla las condiciones estará oculta y no visible (no reitero… es que desde Moodle se diferencia entre oculta que se ve en tono tenue y no visible que no se ve)

Otro ejemplo sería condicionar una etiqueta en caso de que el alumno superen con más de un 95% una actividad. Podríamos diseñar una insignia de “Matrícula de honor” que formará parte de la etiqueta que será mostrada sólo si el alumno supera con más de un 95% la actividad.

Así podríamos añadir numerosos ejemplos, teniendo presente que las etiquetas de Moodle podemos condicionarlas a combinaciones de restricciones de fechas, calificaciones, grupos, agrupamientos, perfiles, finalización de actividades, y nivel. Lo de nivel, si sueles usar las restricciones te habrá sorprendido… pero lo vamos a explicar en el apartado siguiente.

Más información sobre restricciones aquí

Antes de continuar te invito a leer con detalle este documento de la UPM que te ayudará y que ha sido base para los dos puntos expuestos hasta ahora. http://serviciosgate.upm.es/docs/asesoramiento/Gamificar_Moodle.pdf

IMPORTANTE: Debes saber que estas insignias, y esta gamificación es sólo a nivel de curso… nada tiene que ver con las insignias de Moodle que se aplican al perfil del alumno, o curso. También podrías usarlas, pero en este ocasión, hemos limitado su uso a un curso, sin hacerlas extensibles al perfil de los alumnos. Más información en el punto 5º

3º Level up! o Subir de nivel.

Este es un extra que debemos añadir como administrador de Moodle. Lo puedes localizar aquí: https://moodle.org/plugins/block_xp.

Level up! contará la actividad de cada alumno asignándole puntos. Cuanto más interactúa con actividades, foros, lecturas, etc. más puntos irá adquiriendo (imagen 3). Estos puntos te permiten ir subiendo de nivel (imagen 3), y como hemos indicado en el punto anterior se integra con las restricciones de Moodle, lo que es todo un detalle. Además informará al alumno cada vez que alcance un nivel(imagen 4).

Imagen 3

Imagen 4

Pero lo más llamativo es el ranking (imagen 3). Este ranking permite al alumno ver en qué posición se encuentra respecto a sus compañeros. Es probable que pienses que en adultos esto no tiene mucha importancia… te invito a que lo pruebes; te sorprenderá.

Por último, señalarte que este extra es muy flexible respecto a su configuración y que está en español.

4º Diseño de contenidos.

Tal vez esta sea el punto más importante de todos, y sin embargo al que trataremos con menor dedicación, puesto que dependerá mucho del software de edición de contenidos que utilices.

Realmente considero que las plataformas o campus virtuales son un soporte necesario, pero el diseño de los contenidos y el diseño pedagógico del curso tienen un papel mucho más protagonista. Podemos tener una plataforma fantástica pero sin un aprovechamiento pedagógico adecuado de poco nos servirá.

En la actualidad existen numerosas herramientas para diseñar contenidos que nos brindan infinitas posibilidades. Si queremos contenidos gamificados, la mayor parte de las herramientas, actualmente se quedan cortas, aun así podemos orientarnos a contenidos gamificados con varias variables.

La primera de ellas es el tiempo. Aplicar tiempo limitado a las actividades implica que el alumno preste la máxima atención para superar la prueba. No es lo mismo realizar un examen, que un examen a contrarreloj. Si le sumamos que el examen permita ver los errores, y volver a repetirlo, conseguiremos que el alumno memorice las preguntas y mejore su velocidad. Si para evitar ese efecto añadimos un universo de 20 preguntas para un examen de 10, le daremos aún más emoción y el alumno se aprenderá bien las 20 preguntas. Ahora que queda pensar al revés: consideremos que las preguntas son el contenido del curso. Expresado de otra forma, el alumno no está realizando exámenes, está realizando ejercicios que le facilitarán el aprendizaje.

Evidentemente este ejemplo es sencillo. No todo lo podemos solucionar añadiendo un reloj. Debemos diseñar actividades acordes a los objetivos de la acción formativa. Un recomendación es copiar las estrategias de juego presentes en otros contextos. Desde el modelo de los concursos tipo 50X15, juego clásicos como el ahorcado, trivial o podemos realizar un esfuerzo mayor y copiar modelos más complejos de tipo simulación, construcción, etc. Eso sí, la inversión suele ser elevada en el desarrollo de estas actividades.

Podemos diseñar actividades de juegos con eXelearning, Jclic, o con Articulate Storyline, todas ellas se exportan a SCORM, y todas ellas, una vez importadas en Moodle, cada vez que se realizan suman puntos.

Un último consejo, gamificar no significa que todo vale por estar expresado a modo de juego. Los formación en adultos tiene una serie de características que debes tener presente. Juegos excesivamente infantiles pueden aburrir, o no ser nada productivos.


5º Badges o insignas de Moodle.

Los 4 puntos anteriores hace referencia a la gamificación de un curso (entendiendo curso como los cataloga Moodle). Sin embargo, podemos crear insignias que se asignan al perfil del alumno partiendo de un curso. ¿Qué problema tiene esto? Pues que realmente, si los alumnos ganan muchas insignias, en muchos cursos, su perfil se verá «saturado». Por lo tanto, cuando usamos insignias en Moodle debemos tener presente que estás se aplicarán al perfil del alumno, y permanecerán aun cuando eliminemos el curso. Esto tiene sus ventajas y desventajas. No tienen el mismo tratamiento cuando usamos Moodle en la Universidad con alumnos, o con trabajadores en el campus de su empresa, o con cursos que hacemos en plataformas ajenas. Sin entrar en el tema de las mochilas  y la posibilidad de exportar estas insignias. Si quieres concocer algunos detalles más, te recomiendo: http://epedagogia.es/insignias-en-moodle-y-sus-ventajas/ y https://docs.moodle.org/all/es/Insignias
Vayamos al grano. Los condicionantes son prácticamente idénticos a los expresados en el punto 2, sin embargo, las insignias en Moodle se aplican al perfil de cada alumno. Es más, podemos eliminar el curso que originalmente generó la insignia, y a pesar de ello esta seguirá en el perfil del alumno. Por lo tanto, la aplicación de insignias de Moodle deben ser tratadas con cautela. Si tenemos previsto que un alumno realice 10 cursos por año, y cada curso tiene 5 insignias posibles, es fácil deducir que en 5 años, un alumno podría acumular 250 insignias. Por lo tanto, es preferible usar etiquetas (punto 2).

Podemos ofrecer insignias por ser el más participativo en un curso, por aportar material didáctico, o cualquier otra acción particular. Mi recomendación es usar estas insignias para aquellos alumnos que han superado un curso, o un conjunto de ellos, y ocasionalmente para menciones especiales (alumnos muy brillantes o que han dedicado mucho tiempo), puesto que estas insignias de Moodle son mucho más pomposas, no sólo por quedar reflejadas en el perfil sino además por el envío de un mensaje personalizado, por disponer de una firma de quien o quienes las otorgan, y por la opción de ser exportadas.

CONCLUSIONES

Gamificar implica hacer lo más divertido posible al proceso de aprendizaje. Un tosca traducción de la socorrida comparativa con la formación presencial sería ese modelo de profesor, que entretiene, divierte y además enseña.

Ahora te toca pensar como «gamificar».

Froebel, pedagogía y gamificación.

3456Hace unos días, escuché en Expoelearning a un ponente decir que los inicios de la «gamificación» se situaban hace unos 15 años. Concretamente que se inició con el uso de «aparatos» que a tiempo real, en modalidad presencial, ofrecían los resultados de una pregunta en una pantalla. De forma similar a los programas televisivos cazatalentos, donde el público del plató puntúa directamente. Según sus palabras, era el inicio más «antiguo» de la gamificación. Otros, ni tan siquiera marcaban algún origen, lo describían como una técnica que acababa de nacer: una nueva forma de aprender, aprender jugando.

No es mi intención con este comentario realizar una crítica (las ponencias fueron muy acertadas). Mi intención es colaborar, contribuir y ampliar.

Considero que la pedagogía puede contribuir. El juego pedagógico lleva siendo tratado desde hace unos ¿años? ¿siglos? ¿milenios? Pues si, desde hace como mínimo un par de milenios. Ya los griegos, iniciaron las olimpiadas, y establecieron el juego como competición con el fin de fortalecer a sus guerreros. Pero, lo se, el lector está pensando que eso es muy atrás. Vayamos a una época más reciente. Froebel, en el siglo XIX establece el juego como antesala del trabajo. Considera el juego como herramienta para aprender. Dedicará toda su vida a inventar juegos orientados a facilitar el aprendizaje. Después sus discípulos siguieron esta trayectoria, y en la actualidad, muchos de los juegos que vemos en las guardería y colegios son los originales de estos pedagogos, y otros muchos derivados, pero con mejoras tanto por las posibilidades que ofrecen los nuevos avances, como por una amplia bibliografía respecto al juego como herramienta de aprendizaje. Es importante añadir, además, que en su argumentario pedagógico estaba que el desarrollo del ser humano se produce en todos los niveles: infancia, niñez, pubertad, juventud y madurez… Lo decía en 1837.

Pero lo se… aun estamos dos siglos atrás, sin embargo, en estos dos siglos, se ha investigado mucho sobre los juegos, sobre su papel en el aprendizaje, sobre su aplicación en adultos, y un largo etcétera. Froebel solo fue el origen más reciente. Por eso, recomiendo acercarnos a la pedagogía cuando hablamos de e-learning, cuando hablamos de aprendizaje, y por supuesto cuando hablamos de la gamificación. En la pedagogía encontraremos una excelente base. Por ejemplo como inspiración, y como desarrollo de la tendencia actual hacía la gamificación.

Si queremos desarrollar la gamificación, como herramienta de aprendizaje debemos tener presente que no hemos inventado la pólvora. Que ya hay mucho desarrollado, y  considero que el mérito será adaptar todo lo aprendido a las TIC…que no es poco. Pero no partimos de cero, y eso es una ventaja que debemos saber aprovechar.

Para terminar… vamos a añadir una cita de Froebel:

La educación es el proceso mediante el cual una persona desarrolla el ser humano con todas sus fuerzas en completo y armonioso funcionamiento en relación con la naturaleza y la sociedad. Es, además, un proceso similar a aquel por el cual la humanidad en su conjunto se elevó originalmente por encima del animal y continúa desarrollándose hasta su nivel actual. Se trata del individuo, pero también de la evolución universal.

Incremento de la modalidad a distancia: «miedo me da».

Desde hace unos años, con el «boom» de internet la modalidad de formación e-learning ha tenido un crecimiento continuado, menos en la formación bonificada de la FTFE. Dejando a un lado las combinaciones «mixtas», ese crecimiento repercutía sobre las otras modalidades. La modalidad presencial, y  a distancia se reducían mientras aumentaba la teleformación. Era razonable. Además de la manía retahíla de la ruptura de las barreras espacio temporales ¿qué sentido tenía enviar un libro cuando se puede hacer en formato PDF?. Es más, en ocasiones, la crítica era que el e-reading, se camuflaba con el e-learning. Sin embargo, desde hace unos años, tal y como se refleja en en el informe anual de 2012 de la Fundación Tripartita, y algunos anteriores, la modalidad a distancia crece. «La formación a distancia convencional sin apoyo telemático, lejos de perder peso en el contexto actual, alcanza el 18,2% de los participantes que reciben la formación de más larga duración: 56.4 horas como media«. (Informe anual 2012, publicado por la FTFE). No deja de ser sorprendente. La repercusión medio ambiental de imprimir en papel llega a ser un mal menor. Lo más preocupante es conocer los motivos de un desproporcionado crecimiento de una modalidad arcaica y sus repercusiones en el aprendizaje de adultos, y en su formación.

En este primer gráfico podemos observar la evolución anual según cada modalidad en función del número de participantes por modalidad, expresada en porcentajes. Información extraída de los Informes anuales publicados por la FTFE.

En este caso, aunque el crecimiento no parece elevada, se debe observar que desde 2004 a 2012 prácticamente ha doblado su porcentaje.

 

El dato más preocupante es el que se dibuja en la siguiente gráfica. Esta gráfica representa igualmente el porcentaje, pero en este caso en función de las horas de formación. (Observe que no se han añadido los datos de los años 2009 y 2010). El porcentaje de número de horas «A distancia» a supera al número de horas «presenciales»

Tanto la modalidad a distancia como la modalidad teleformación están orientadas a satisfacer una formación no presencial, y si una de ellas permite una fluida comunicación, no sólo de tutor a alumno, sino entre los mismos alumnos, favoreciendo la comunicación y el aprendizaje colaborativo, si la modalidad e-learning permite el uso de estándares de formación, si permite la visualización de material multimedia, la realización de tareas, o incluso aplicar actividades  de gamificación, y además todo puede quedar fácilmente registrado ¿cómo es posible que caiga en desuso? Es dificil encontrar una respuesta. A un pedagogo, preocupado por la eficacia del aprendizaje le cuesta entenderlo. Aun así, todavía me genera más dudas saber que la hora de formación en teleformación se bonifica a 7.5 €, y la hora a distancia a 5.5 €.¿Qué está pasando?

En mi opinión, una de las razones de este rápido crecimiento está justo en las virtudes de control de la modalidad e-learning. Dicho de otra forma, si en e-learning todo queda reflejado, todo puede ser inspeccionado con relativa facilidad (el caso Aneri puede ser un ejemplo). Sin embargo, en la modalidad a distancia, se abusa de un exceso de confianza. Dicho de otra forma, es muy, muy frecuente, enviar al alumno un manual, un examen, y ¡las respuestas a dicho examen!.

Se confía en que el alumno leerá el manual, llamará al tutor si tiene dudas (realmente es el tutor quien llama al alumno en la mayor parte de las ocasiones), y por último realizará el examen, es de suponer que sin mirar (si mira el examen no puede considerarse como una evaluación). Enviará el examen… y si está superado, todo resuelto. Todas las llamadas al tutor deben quedar reflejadas… y con eso ya consideramos que el alumno ha adquirido la formación que pagamos todos. ¿De verdad que estamos pagando entre todos este tipo de formación? ¿pensamos que esta formación es eficaz? ¿pensamos que hay transparencia en este sistema? Debe ser que sí, pues se está incrementando y toda va bien. Se está incrementando el uso del envío de libros o manuales por correo ordinario (39,5% del total de horas de formación) en decremento de una modalidad actual y en constante evolución, como es el e-learning (13% del total de horas de formación) y no pasa nada.

A lo mejor, el argumento es que los alumnos no se quejan. Mucho me temo que el alumno que ve el examen y sus respuestas al lado, hace ese examen sin leer el manual lo envía, y después recibe un título, no se va a quejar. La entidad que organiza el curso y lo factura, tampoco se quejará… es más, incluso puede alardear de los excelentes resultados de sus alumnos (dependerá en muchos casos de si ha copiado correctamente sus respuestas). Cada uno (alumno y entidad organizadora) tiene su trozo de pastel. Se produce un acuerdo no escrito.

Me quejo yo, me quejo por que no se debería  permitir esta modalidad con tanta ligereza. Me quejo de la falta de control en esta modalidad, me quejo de que no se apliquen soluciones: sencillamente habilitar un sistema de evaluación por internet gestionado directamente por la Fundación Tripartita, o realizar el examen de forma presencial por terceros. La Uned en su larga trayectoria de formación a distancia no creo que haya enviado exámenes con soluciones. Eso le ha permitido mantener un elevado prestigio.

Sospecho que el coste de articular medios para aplicar cualquiera de estas soluciones es infinitamente inferior a la fuga de fondos que tenemos actualmente respecto a la eficacia de esta modalidad de formación en la empleabilidad de las personas, o la adquisición de competencias, o todo ese «argumentario» que usamos para justificar la formación permanente.

La continua formación en todas las etapas de la vida es cada vez más necesaria, por eso me quejo, por que estamos abriendo los límites a mercenarios de esta formación. No digo que sea gratis, pero tampoco estoy de acuerdo con que se regale sin aprendizaje a cambio. No nos hacemos ningún bien.

Seamos serios. Busquemos medios para que la formación sea un vehículo más para aumentar la emplea lidiad y reducir el desempleo. Busquemos medios para que la formación mejore nuestra sociedad.

Las plataformas e-learning han muerto… y los pedagogos no hemos ido al entierro.

No me he resistido a utilizar un título llamativo, populista, y extravagante que posiblemente sea capaz de captar la atención más de uno. Pero el objetivo de esta reflexión es otra muy distinta.

(Los paréntesis son utilizados «sólo» para traducir terminología pedagógica.)

Después de años de gestión de plataformas (sistemas de aprendizaje), de creación de cursos (procesos de enseñanza – aprendizaje), tutorías (acción tutorial), y formar a formadores de muchos ámbitos, esta apasionante mundo del e-learning (o teleformación, o aprendizaje on-line, etc.) no deja de sorprenderme… y la ausencia de profesionalidad… (profesionales de la formación y/o de los procesos de aprendizaje) tampoco.

Ahora, parece que las plataformas e-learning han muerto. Existe la idea de que no podemos adaptar el modelo de aprendizaje al campus virtual… sino que tenemos que adaptar el campus virtual al modelo de aprendizaje. Pero con que soltura hablamos de modelos de aprendizaje. Es cierto que Moodle, antes de la explosión de la Web 2.0 ya se situaba en el modelo de aprendizaje constructivista pero yo lo he usado como profesor de Universidad, como docente en empresas, como diseñador de acciones formativas, en acciones presenciales, semipresenciales, y virtuales, también en asignaturas universitarias, en acciones de formación continua (o formación para el empleo) en acciones de carácter privado, para estudiantes, para trabajadores, para desempleados, para alumnos con un alto nivel cultural y otros de bajo nivel cultural, y un largo etc. y no me he visto obligado en ningún caso a adaptarme al modelo constructivista. Es más, es adaptado las herramientas que he tenido a mi alcance a los objetivos de las acciones formativas, y a uno o varios modelos de aprendizaje.

Desde que inicié mi andadura profesional con Atutor hace más de 15 años pasando por campus como Moodle (y sus derivados), WebCt y su reencarnación en BlackBoard Learn, hasta otras opciones de diseño “exclusivo” he tenido claro que la calidad de la docencia y el modelo de aprendizaje poca dependencia tiene (o debería tener) con el campus. Me he cuidado de no ser ni “tecnofílico” ni “tecnofóbico”. Tiene más que ver con el los alumnos, los contenidos, los objetivos, la metodología didáctica, la evaluación, y un largo etc. de elementos de carácter pedagógico. Por supuesto, que a mayor conocimiento, a mayores medios, a mayores recursos, posiblemente mejor producto (o servicio). Pero el campus, y las herramientas internas o externas a este no dejan de ser herramientas que debemos adaptar al modelo de aprendizaje. Y desde mi punto de vista, y desde otros expertos de reconocido prestigio, tendemos a la “tecnofilia”.  No adaptamos los recursos existentes al modelo de aprendizaje, sino que supeditamos el modelo de aprendizaje a las modas tecnológicas… y eso es peligroso. Al final convertimos las acciones en un escaparate de virtudes tecnológicas de última generación, mientras el objetivo (que el alumno aprenda) queda en un tercer o cuarto lugar.

Y si el lector duda… vamos a realizar una pregunta: ¿cuántas novedades conoce en el ámbito del aprendizaje? ¿cuáles son las últimas novedades en teorías del aprendizaje? Y ahora, hágase la misma pregunta respecto a las últimas novedades tecnológicas. ¿No cree que debe existir un mayor equilibrio?  ¿No cree que si usamos sólo novedades tecnológicas tendemos a perder el norte?

Pienso a menudo en experiencias con excelentes profesores, que no sabían nada de nuevas tecnologías, pero con los que ha aprendido mucho, en contraposición con “excelentes” cursos de impresionante repertorio tecnológico y tutores virtuales del copia y pega mensajes para todos que no me han enseñado nada, donde para aumentar el beneficio, se amplían las ratios o incluso se contratan “teletutores” como si de telmarketing abuisivo se tratara.

Pongamos un ejemplo: la norma de calidad UNE 66181 no me dice que campus debo utilizar, ni que tecnologías, me dice que metas de carácter pedagógico debo alcanzar (y hasta que modelos de aprendizaje). Eso sí, en esta norma se hace un esfuerzo por evitar la «jerga pedagógica», y añadimos términos como factor de asimilación, y usamos términos pedagógicos (como la tutoría) cuando no nos queda más remedio.

Pero claro, entre que los pedagogos o profesionales de la formación, en ocasiones vemos este mundo desde lejos, muy desde lejos y además parece que nos sobra el trabajo… o los ámbitos de actuación (pues a este le hacemos poco caso… y al ámbito laboral también poco hcaemos poco caso). Por otra parte como la formación se mercantiliza a ritmos desorbitados, no paran de aparecer cursos, y creadores de cursos, y herramientas para crear cursos que desde mi punto de vista no hacen otra cosa que intentar paliar un gran defecto… y es la falta de pedagogía, en productos pedagógicos.

Con todos mis respetos no tengo interés en participar en un webinar al que recientemente he sido invitado para aprender en unas horas a crear un curso con éxito. También regalan un ebook de 13 páginas (contando portada pero con ausencia de bibliografía), que contiene un videotutorial, te recomiendan el uso de un software (por cierto de carácter genérico, no de creación de contenidos) y poco más. Todo un repertorio de tecnologías (webinar, ebook, videotutoriales, etc) pero sin nada de pedagogía.

En Junio de 2012, titulaba una entrada de la siguiente forma: “Cuanto más conozco las plataformas elearning, más consciente soy de su irrelevancia respecto a los procesos de enseñanza aprendizaje en e-learning”. No era mi intención predecir su muerte… es más su muerte considero que puede llegar a ser irrelevante. Mi intención era poner por encima el aprendizaje, y las herramientas como su apoyo. Sin embargo, una de las desventajas de tener cada vez herramientas más innovadoras es que su uso eclipsa su objetivo final cuando este es el aprendizaje.

Un paso más allá de San Google para evitar el plagio de algunos alumnos: Viper Plagiarism Scanner. Además gratuito.

Situación: Estas corrigiendo un trabajo de un estudiante universitario… la sombra del plagio te ronda en la mente. En el mismo trabajo, ves diferentes estilos de redacción.

Una solución habitual era tomar parte del texto, copiar/pegar en la ventana de búsqueda de google, entrecomillar el texto y ver si hay documentos similares en la búsqueda. Era frecuente encontrar trabajos similares (en ocasiones idénticos) en la wikipedia, o en rincondelvago, monografias, etc…

Por lo tanto, un alumno que ni lee los trabajos, pero si hace el habitual «copia/pega» puede obtener mejor calificación que otro, que aun con menor calidad, si ha leído sobre el tema y si ha redactado su trabajo.

Ahora, con esta herramienta el escaneo del documento es completo, no con partes. Además nos muestra un porcentaje de «plagio» y nos indica donde están los documentos. Es más, además nos señala los textos similares y los compara. He realizado pruebas con documentos que he creado yo mismo… por lo tanto, estaba completamente seguro que no había plagio. Curiosamente, me ha llegado a porcentajes de plagio del 10%. Cuando lo he analizado, las coincidencias eran las citas textuales de mi texto, además de algunas coincidencias azarosas. Por lo tanto, funciona correctamente. Si podemos decir las contras, y una de ellas es el tiempo que tarda en localizar los plagios.
Te lo puedes descargar desde aquí:
http://www.scanmyessay.com/
Necesitas registrarte para usarlo.

En este video, puedes ver un caso muy popular de plagio en las universidades norteamericanas: Plagio en EEUU

Os añado los resultados de las pruebas que he realizado:
CASO 1. Trabajo realizado por mi, y por lo tanto, sin plagio alguno, sobre la norma UNE 66181 aplicada a la modalidad e-learning. RESULTADOS.

Ha localizado correctamente mi trabajo en uno de mis blogs (28%), y en varias direcciones. Analicemos algunas de ellas:

En mi blog descubre que es el mismo texto: tanto el trabajo original (documento cargado a Viper), como el publicado en el blog. Es correcto, parte del trabajo ha sido resumido en algunos artículos. Se observa, como en la comparación nos muestra tanto un documento como otro, permitiendo al hacer clic sobre el texto, que nos exponga donde coincide cada uno de los documentos.

Si realizamos la compración con el siguiente documento, podemos ver como Viper ha localizado mis citas textuales, y me indica que coincide con un documento de la Universidad de Granada. Es correcto, puesto que en dicha Universidad tienen publicados los artículos completosque son la fuenteoriginal de mis citas textuales. Cumple por tanto, perfectamente con su cometido.

CASO 2. Trabajo descargado de la página Rincón del vago sobre Historia de la educación. Se ha añadido como documento PDF, sin referencias a la página de donde se ha obtenido. RESULTADOS.

Ha localizado este documento en dos ubicaciones, una de ellas el Rincón del vago, con una coincidencia del 100%. En la página www.filosofia.org también existen coincidencias.

CASO 3. En este caso, he tomado parte del texto completo de la Wikipedia. Dicho texto pertenece al artículo de Vygotsky, lo he pegado a un documento de word, y he iniciado la búsqueda. RESULTADOS:

En este caso, los resultados son sorprendentes. Es la copia de la copia. Ha localizado partes similares en 76 resultados, entre ellos destaca la página de monografías, que también dispone de un amplio repertorio de trabajos para estudiantes. Estos trabajos, han utilizado como fuente principal la wikipedia. Además, los textos de la wikipedia, son apliamente utilizados en otros documentos.

 

VENTAJAS.

  • Es más cómodo que la búsqueda en Google y ofrece mejores resultados (analiza el texto de forma completa, no sólo partes).
  • Permite la comparación.
  • Es gratuito. Aunque la versión es limitada.
  • Su uso es fácil.Se resume a cargar un documento e iniciar la búsqueda.
  • Soporta muchos formatos, entre ellos los más habituales (Word, PDF, TXT, etc)

DESVENTAJAS

  •  No tiene traducción aun.
  •  El tiempo empleado en la búsqueda a veces es elevado.
  •  La búsqueda es limitada, por ejemplo, ha encontrado la versión anterior de este blog, pero no la información contemplada en este blog que estás leyendo, que es la misma (nos hemos trasladado).
  • No está disponible para otros SO como Mac o Linux (solo Windows)
  • Necesita requisitos específicos para su instalación (versión adecuada de Framework)

Agradezco los comentarios…